Comienza 2008 en Almería capital con la crisis del concejal que provocó un accidente por conducir borracho
(Noticiascadadía/Teleprensa).- El Ayuntamiento de Almería se enfrenta, desde hoy, al reinicio de un curso complicado, el de 2008, por la sentencia que condena a un concejal de la corporación, Francisco Amizian, a un año de retirada del carné de conducir y seis meses de multa a 12 euros diarios, tras estrellarse contra tres vehículos en Roquetas de Mar mientras conducía bajo los efectos del alcohol.
Los hechos, según la sentencia dictada por el titular del Juzgado de lo Penal Número 2 de Almería, Laureano Martínez, se produjeron el 27 de marzo de 2005, pero hasta finales de 2007, momento de su resolución definitiva, han permanecido bajo un secretismo hermético, y Amizian continuó ejerciendo como concejal del área de deportes de la capital y, posteriormente, compaginando esta tarea con la del área de alcaldía.
Ya en las elecciones municipales del pasado año los hechos estuvieron a punto de salir a la luz, pero nadie ofrecía una versión oficial de lo ocurrido, por lo que no existían más que datos confusos que ni tan siquiera ubicaban el accidente en Roquetas de Mar, que fue el municipio en el que se produjeron.
Una vez conocida la sentencia, el PSOE como principal fuerza de la oposición, por medio de su portavoz en el Ayuntamiento de Almería, ya ha pedido la dimisión o cese de Francisco Amizian, según recogían los diarios de papel durante las pasadas navidades, pero el enfriamiento de la actividad por las vacaciones amenazaban con hacer dormir el asunto.
Ahora, de vuelta al trabajo, se espera una declaración del alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez, al respecto y la reacción del grupo socialista.
Francisco Amizian, concejal de Obras Públicas y Agricultura del Ayuntamiento de Almería, se estrelló contra tres vehículos en la Avenida de Las Marinas en Roquetas de Mar. Los agentes de la Policía Local que realizaron el atestado comprobaron que el edil presentaba halitosis alcohólica muy fuerte, habla y deambulación titubeante o pupilas dilatadas. La tasa de alcoholemia que dio en el análisis practicado fue muy por encima de la permitida por la Ley en ese momento. De haber ocurrido con el nuevo reglamento ya en funcionamiento, el edil podría haber ingresado en prisión.
A esta situación se une la indecisión sobre la inclusión de Gial en la candidatura del PP para las autonómicas, con una reincorporación que no llega y que fue pactada para conseguir los votos que necesitaba Luis Rogelio Rodríguez Comendador con el fin de volver a ocupar el sillón de la alcaldía. Rumores sobre negociaciones con exconcejales de Gial al margen de Juan Megino, líder de la formación y concejal de Urbanismo en la capital, podrían provocar una crisis en el gobierno municipal que llegue a cuestionar el liderazgo del alcalde.














