España 15.01.2008Imprimir

Las famosas no son perfectas

Los pequeños ojos de Paris, la nariz de Penélope o los casi inexistentes labios de Kate Moss son los más visibles…

Las famosas no son perfectas

(Noticiascadadía/Agencias).- Pese a que la mayoría han pasado por el bisturí, continúan con defectillos, en muchos casos imperceptibles, en otros llamativamente visibles. Es el caso de la actriz española más internacional, Penélope Cruz. La intérprete de Blow carece de separación entre la boca y la nariz. Aunque es bellísima y con una gran fotogenia las facciones de su rostro se alejan mucho de la perfección.

Para disimular este defecto, nada desdeñable, e imposible de mejorar con la cirugía estética, Pe trata de disminuir el defecto óptico con la ayuda de un corrector iluminador-quitaojeras, que utiliza en el contorno de la nariz, para dar sensación de amplitud.

La boca de Inés

La boca es la parte del cuerpo que también quita al sueño a la imagen de Lancome, Inés Sastre, con unas encías desproporcionadas.

Asimismo una de las más copiadas y admiradas de Hollywood, única en conseguir poner una alianza al sexy Brad Pitt, Jennifer Aniston, tiene la cara demasiado ancha, donde la mandíbula es la protagonista, como si en vez de tratarse de una belleza cinematográfica se tratara del maxilar de un boxeador. 

Para disimularlo, la protagonista de Friends llama la atención sobre su larga y cuidada cabellera, que es una de las más copiadas por mujeres de todo el mundo. Además, abusa del colorete en los pómulos para conseguir que las miradas se dirijan a esa zona de su faz.

Orejas de abanico

Como Penélope, la ex de Brad Pitt es también usuaria del corrector, que utiliza para acabar con las ojeras permanentes que sufre. Por si fuera poco, la actriz tiene las orejas ligeramente de soplillo.

Mismo problema de Kate Hudson, quien pese a su cara angelical, no puede disimular que sus paneles auditivos están más separados de la cabeza de lo que deberían.

Su compañera de profesión Tori Spelling, hija del productor de Beverly Hills 90210, Aaron Spelling, recientemente fallecido, tiene la cara demasiado alargada.

La musa de Woody Allen, Scarlett Johansson, no puede acabar con la celulitis que inunda sus piernas ni con los michelines de su tripa que anidan en su anatomía sin posibilidad de ser erradicados por el momento. En cuanto a sus caderas son bastante más anchas de lo que dictan los cánones de belleza actuales.

Al igual que a Johansson le pasa a la actriz Kate Winslet, cuyo punto débil se manifiesta en unos muslos desproporcionadamente gruesos para su ya ancha constitución. Las ricas herederas no se libran de complejos. Paris Hilton tiene los ojos pequeños y también un ojo vago, lo que le hace parecer bizca. Su mirada no es su fuerte, como tampoco lo es para Paz Vega, que haga lo que haga continúa teniendo una mirada triste, aunque puede intentar resaltar el brillo de sus ojos con una buena paleta de sombras.

Uma Thurman debe maquillarse para disimular sus ojos saltones, responsables de que la actriz no se encuentre entre las más deseadas por los hombres.

Nicole Kidman carece de pecho, parece una tabla de planchar y su mirada está siempre como perdida, resultado del uso de lentillas durante años.

Las dimensiones de la nariz de Sarah Jessica Parker es el perfecto argumento para los que arguyen la fealdad de la actriz, quien no hace caso y continúa estando orgullosa de su apéndice nasal.

Raquíticas

Muchas 'celebrities' pecan de extrema delgadez. Víctimas de esta obsesión tan desfavorecedora son Calista Flockhart,  Keira Knightley, con tan sólo 42 kilos en su haber, Nicole Richie o la protagonista de la serie estadounidense O.C., Misha Barton.

La modelo Kate Moss es víctima del mismo problema, entre otros muchos. Sus labios son casi inexistentes cuando no están maquillados y sus dientes están más cercanos a la paleta de grises que a la de blancos.

Otro de los grandes complejos de las bellas es la estatura y es que no todas son altas y despampanantes, algunas de las más deseadas son muy bajitas. Winona Ryder, Eva Longoria y Salma Hayek son las que más deben estirar el cuello para hablar con sus interlocutores.

La piel de naranja, las pecas, demasiado vello, o poco pelo son  otros de los defectos de los que ni las famosas se libran. <---newpage--->

 

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