Jaén 23.03.2009Imprimir

Real Jaén

El té de las cinco: Próxima parada, La Victoria

La Reina de Inglaterra, buena aficionada al fútbol, me invita a menudo a su acogedora casita a tomar el té, y hablar del mundo del balompié. Siempre a las cinco. La hora del té y del balompié

En mi habitual té de las cinco, le comentaba a La Reina que, para el siguiente partido en casa (contra el Antequera), voy tener la suerte de poder asistir a La Victoria. Y claro, se me puso hecha una furia porque me voy a perder por primera vez, uno de nuestros sagrados rituales. Así que, para calmarla, le describí con detalles lo que uno siente al ver a su equipo en vivo, tras más de año y medio. Bueno, eso más la promesa de traerle una garrafa de aceite de oliva y un par de sedantes, que la gachona tiene mas nervio que Camacho en un banquillo.

El té de las cinco: Próxima parada, La VictoriaAlfonso del Pino Torres, desde Southampton a La Victoria

Alfonso del Pino Torres, desde Southampton a La Victoria

Querida Isabel, ir a La Victoria, es como ver salir el sol en tu país: motivo de satisfacción y, si me apuras, hasta de fiesta nacional. Será un buen momento para que mis ojos sientan y mi corazón vea los “Armanis” de Terrazas, a Ros moviendo el mundo a su antojo con una bota de fútbol o si la melena de Geni merece galardón alguno. Podré escuchar a Orgullo Lagarto y contemplar como rugen sus gargantas.  Mirare a la portería de Dani, y no veré nada, puesto que nada pasa por allí. Sufriré la incompetencia y malos modos de algún portero –burros hay en todas partes, Isabel-, puesto que no comprare entrada: mi sonrisa hará de fila, mi ilusión, de asiento, y mi camiseta blanca será el papel donde las plasme. Pitaré al presidente, al entrenador y a los jugadores, pero lo haré con un Stradivarius. Alentaré al árbitro, con cacerolas y cucharas de madera a ser posible. Durante el partido, animaré. Tras el partido me animaré, bien pensando en azul Ejido o en amarillo Cádiz. Sea cual sea el resultado, aplaudiré; la intensidad y la frecuencia de mis palmas, será lo único negociable. Tardaré un minuto más que el resto en salir del estadio para poder sufrir los atascos, y así, contarte en primera persona porque Indiana Jones no es tan valiente como lo pintan. Solo se vive una vez, estimada Isabel, y, a veces, es para poder ver a tu equipo de fútbol.

El dandy: La Copa Federación. Que es casi como la Copa del Rey, pero sin la presencia de S.A.R. el Rey Don Juan Carlos I de España. Se supone que Ángel María Villar, Ramón Calderón, Joan Laporta y demás miembros de la R.F.E.F. estarán sentados a la derecha del padre, que no es otro que Carlos Sánchez. ¡Qué tiemble el Cádiz, que la Federación ya es nuestra!

El hooligan: Los porteros. Algunos de los porteros del acceso al estadio son tan maleducados como prepotentes. El tener un cierto control sobre los aficionados, no da ningún derecho a menospreciarles. Es vergonzoso lo que he leído estos días y alguien debería hacer algo, pues lo peor, es que no dan ejemplo alguno ante los niños.

 

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