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Cultura 19.12.2006Imprimir

Ofendidos y humillados

Artículo de opinión de Luis Benítez*

(Ncd/Opinión).- El título, una cita del libro homónimo de Fiodor Dostoievski, corresponde muy bien a lo que sentimos mi mujer y yo al ser tratados con la mayor desconsideración, falta de la más mínima ética y absoluta carencia de responsabilidad por los organizadores del Festival Latinoamericano de Arte, celebrado en la ciudad de Mar del Plata, en Argentina, desde el 11 al 17 de diciembre pasados. La organización de este encuentro de nombre rimbombante y contenido pobrísimo corrió por cuenta de la Fundación de Poetas de Mar del Plata (FPMP), cuyas filiales en el resto del país venían cumpliendo un itinerario muy correcto de eventos culturales, concretados en distintas fechas y lugares a lo largo de 2006. Lamentablemente, la sede central de la entidad –Mar del Plata- la  no estuvo ni por asomo a la altura de sus propias filiales.

En noviembre último, el secretario general de la FPMP, René Villar, volvió a insistir respecto de mi presencia en alguno de los eventos programados por la FPMP, como lo venía haciendo durante todo el 2006 para que participara en los encuentros organizados por la entidad en distintas localidades de la Provincia. de Buenos Aires. A todas esas invitaciones previas me negué, por mis obligaciones laborales y personales. Finalmente, accedí a presentar mi libro recién publicado en el marco del citado Festival Latinoamericano de Arte a realizarse en diciembre del corriente. Villar me notificó que la FPMP se haría cargo del alojamiento de mi mujer –quien es investigadora teatral y que iba a tomar parte del acto de presentación de mi libro- y del mío propio. Tanto las reiteradas invitaciones como la notificación de las condiciones de nuestra estadía en Mar del Plata fueron realizadas por Villar vía e-mail.

De buena fe, accedí al pedido y me trasladé con mi mujer desde la Ciudad de Buenos Aires, donde residimos,  hasta la sede del Festival, costeando los pasajes de ida y de vuelta de mi bolsillo. Al llegar al hotel señalado, me entero por el conserje de que mi reserva estaba cancelada y la habitación asignada entregada a otros pasajeros, dado que este señor Villar había enviado un mail al hotel señalando que mi mujer y yo íbamos a tomar la habitación el viernes 15 de diciembre. Cuando acepté la invitación, yo había informado a Villar que llegaría el sábado 16 y debía partir el domingo 17 de diciembre. Me comuniqué telefónicamente con Villar, a fin de que solucionara el problema que él mismo había originado y se presentara en el hotel para ello, pero me manifestó que vivía en las afueras de Mar del Plata y no podía concurrir antes de las 14 hs., cuando debía asistir a una reunión de la FPMP a realizarse en un centro cultural llamado La Rada.

Me indicó que nos dirigiéramos a dicho centro cultural para reunirnos con él y que almorzáramos allí por cuenta y cargo de la FPMP. Fuimos hasta el citado centro cultural y lo encontramos cerrado con rejas, cadenas y candados. Con mi mujer descompuesta por el viaje y al borde de un ataque de nervios, volví a la estación de ómnibus para cambiar los pasajes y volvernos inmediatamente a Buenos Aires, pero allí comprobamos que los pasajes no tenían devolución. Volví a llamar varias veces a Villar, que pasadas las 14 hs. seguía al teléfono hogareño, y hasta pedí por favor que, dado el estado de mi mujer, me consiguiera urgente algún tipo de alojamiento, ya que, además, había alerta meteorológico y todas las plazas hoteleras de la ciudad estaban cubiertas por los más de cuarenta mil visitantes que habían venido a Mar del Plata a presenciar un recital de rock.

por (Noticiascadadía).-

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