Gente 19.06.2010Imprimir

Buena suerte

Decálogo para construir la Buena Suerte en tiempos de crisis

El autor Fernando Trías de Bes ha ofrecido las claves de la Buena Suerte en una conferencia exclusiva celebrada en Expo Management 2010

Tras dos años de crisis económica y laboral, el pesimismo se encuentra cada vez más instalado en nuestra sociedad. En estas circunstancias no es extraño llegar a culpar a la mala suerte de las situaciones profesionales y personales negativas.

Decálogo para construir la Buena Suerte en tiempos de crisis

Con la premisa de que la buena suerte es un factor que se puede controlar y utilizar a nuestro favor Adecco, líder en recursos humanos, ha organizado, -como patrocinador oficial de Expo Management 2010-, la conferencia La buena suerte impartida en exclusiva por Fernando Trías de Bes.

La ponencia se ha centrado en cuestiones como la forma de aumentar el control sobre el factor suerte o cómo atraer la Buena Suerte, asimismo ha ofrecido una nueva visión del concepto de Oportunidad Empresarial y otros aspectos que explican por qué sólo unos pocos tienen éxito.

Decálogo de reglas para crear y mantener la Buena Suerte:

La Buena Suerte la crea uno mismo, por eso dura siempre: uno de los principales problemas reside en que la gente no sabe gestionar su suerte y por lo tanto no sabe cómo mantenerla. Un ejemplo de ello es que el 90% de las personas agraciadas en los juegos de azar pierden su fortuna en los siete años siguientes. El 10% restante mejora su forma de vida pero mantiene sus hábitos, de esta manera logra conservar su dinero y, por lo tanto, su buena suerte.

Muchos son los que quieren tener Buena Suerte pero pocos los que deciden ir a por ella: fijarnos un objetivo claro nos ayuda a conseguirlo, si no sabemos dónde vamos difícilmente llegaremos. Pocos son aquellos que se deciden a emprender un negocio, a poner en marcha una idea, sin embargo una gran mayoría participa en juegos de azar. Pretendemos que la Buena Suerte venga a nosotros sin hacer ningún esfuerzo para conseguirla.

Para que llegue la Buena Suerte es conveniente crear nuevas circunstancias: para llegar a una situación diferente y mejor que la actual es necesario cambiar las circunstancias que nos rodean. En muchas ocasiones las empresas no avanzan porque no modifican sus escenarios de negocio, no se atreven a innovar.

Crear circunstancias en las que otros también salen beneficiados atrae a la Buena Suerte: vivimos en un mundo global en el que todo está conectado y nuestras acciones y decisiones repercuten activamente en los demás. “Por ejemplo, Bill Gates sólo tiene el 10% de las acciones de Microsoft, ha cedido el 90%. Probablemente, si hubiera querido concentrar ese 100%, ahora sería tan sólo un pequeño empresario de la Costa Este. Compartir es importantísimo. Al final, la buena suerte es como el agua: si la dejas estancada, se pudre, lo que necesita es fluir” ha explicado el ponente.

Si dejas para mañana la preparación de las circunstancias, la Buena Suerte quizá nunca llegue: es necesario ponerse a trabajar cuanto antes y que,-como decía Picasso-, “la inspiración te pille trabajando” La Buena Suerte llegará a aquellos que estén trabajando para conseguirla. Cuando se analiza a las personas más célebres, a las que han hecho las obras más brillantes, se llega a la conclusión de que son individuos que han desarrollado una cantidad de creaciones enorme, y que fue la cantidad la que les trajo la calidad.

Incluso bajo las circunstancias aparentemente óptimas, a veces la Buena Suerte parece no llegar. Según Trías de Bes, “cuando hayas creado todas las circunstancias favorables no ceses en el trabajo; ten paciencia”. Es fundamental perseverar y no desanimarse tras muchos intentos al final se obtiene lo deseado. <---newpage--->

A los que solo creen en el azar, crear circunstancias les resulta absurdo; a los que se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa: la clave reside en visualizar aquello que deseamos conseguir. Si se visualiza el peor escenario posible y se preparan las soluciones al mismo, estaremos preparados para enfrentarnos a cualquier contingencia.

Nadie puede vender suerte: hay que desconfiar de los vendedores de suerte, de aquellos que proponen fabulosos negocios en los que solo es necesario hacer una “pequeña inversión” y esperar a que lluevan los beneficios. En la mayoría de los casos suelen ser fraudes, los vendedores de suerte desaparecen y la persona que había invertido pierde todo su dinero.

Cuando ya se hayan creado todas las circunstancias hay que tener paciencia, no abandonar: hay que tener confianza en que la Buena Suerte llegará y no desanimarse porque los proyectos no salgan bien a la primera. “Según la revista Forbes, antes de hacerse millonarios, los millonarios americanos se arruinan una media de 3,75 veces. Es decir, lo pierden todo y vuelven a empezar 3,75 veces, aunque, eso sí, probablemente aprendiendo mucho de los errores”, afirma Trías de Bes.

Crear Buena Suerte es prepararle las circunstancias a la oportunidad: Las Oportunidades Empresariales siempre están ahí, no dependen de la suerte o el azar. “El azar existe, pero no es determinante, ya que las oportunidades son infinitas. La buena suerte depende de uno mismo”.

 

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