Música 05.10.2011Imprimir

Flamenco

'Dos gitanos diferentes pero iguales, entendiéndose y engrandeciéndose'

Entrevista con el pianista flamenco David Peña Dorantes, quien presenta en compañía de El Pele (cantaor) el espectáculo "Dos cabezas pa' un sombrero, el viernes 7 y el sábado 8 de octubre, en el Teatro Mayor

Uno con su voz y el otro con sus prodigiosas manos, El Pele y Dorantes han dejado huella en el mundo del flamenco. Luego de recorrer diferentes países por separado, cantaor y pianista decidieron unirse para protagonizar el espectáculo “Dos cabezas pa’ un sombrero”, que se presenta en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. Desde España, Dorantes habló del concierto que trae a Colombia y de El Pele, su compañero en esta aventura musical.

'Dos gitanos diferentes pero iguales, entendiéndose y engrandeciéndose'

¿De dónde surgió la idea de hacer un espectáculo con El Pele?

El Pele es un artistazo, de los que quedan pocos. Mi conexión musical y personal con él siempre ha sido fantástica. Admiro su jonda raíz al cantar y me hace vibrar su genialidad. La idea, aunque surge de su manager, rápidamente la vi materializada y me fascinó. Mi forma de componer y mis propuestas musicales son muy contemporáneas, aunque mis raíces y mi adolescencia se encuentran en el más tradicional de los  linajes de gitanos músicos de Andalucía. El Pele me trae esas reminiscencias y es un disfrute llevarlo a caminos diferentes.

 ¿Por qué decidieron llamar el espectáculo Dos cabezas pa’ un sombrero

Pues esto es un juego de dos, algo que va y viene de él a mí, nos hablamos y nos respondemos, nos preguntamos y nos hacemos vibrar.  Ambos nos cobijamos bajo un mismo “sombrero” y esa es la belleza de esta propuesta: dos gitanos diferentes pero iguales, entendiéndose y engrandeciéndose.

Ustedes acaban de presentar este espectáculo en España, ¿cómo ha sido la experiencia de compartir escenario con El Pele?

¡Uff!, qué te cuento. Tengo guardado algo que un crítico me escribió la primera vez que pedí al Pele que subiera al escenario conmigo. Creo que define lo que todos sentimos: “Dorantes invitó a subir al escenario a su “Tío Pele”, quien cantó gustoso al lado de la virtuosa interpretación de David. No se pudo pedir más. Nos dejó el mejor sabor de boca, intenso, con cuerpo y alma; de esos sabores que pocas veces te encuentras en la vida, y que quizás por ello, apreciamos tantísimo cuando la oportunidad se nos presenta”.

 ¿Qué admira de El Pele?

A él. 

No es muy común escuchar en agrupaciones flamencas un piano, ¿por qué se inclinó por este instrumento y no siguió con la guitarra?

Más sobre...

Empecé muy joven con la guitarra como instrumento, tenía claro que quería ser músico. Me estaba preparando para un concurso nacional de guitarra bastante importante en España y según me decían tenía muy buenas perspectivas, y un piano apareció literalmente en mi vida. Mi padre salió a comprar una cama y se trajo un piano, así, sin avisar, una pianola del siglo XVII de  caoba blanca. Empecé a tocarla y fue tan rápido el cambio en mí con ese sonido y esas posibilidades, que decidí abandonar la guitarra y ni siquiera me presenté al concurso. Fui radical. Ahí empezó mi camino.

¿Por qué que los colombianos no deben perderse este espectáculo?

Porque van a encontrar un flamenco fuera de tópicos, diferente, intenso. Pocas veces puede el público escuchar a un gitano de los de bien cantar y a un músico, gitano, si se me permite decirlo,  que tiene una visión un poco inusual de este mundo que es el flamenco.  Pureza y vanguardia, dos cabezas… y un único mensaje, un único sombrero. 

 

 

 

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