España 03.11.2011Imprimir

Paradores

Los 10 Paradores mejor valorados

El estudio se basa en las opiniones que los viajeros dejan tanto en la web de trivago como en las páginas de las agencias de viajes online que compara.

Castillos, palacios, monasterios... Los hoteles de Paradores se ubican en espectaculares edificios históricos, cuentan con impresionantes vistas, exquisitos restaurantes y recrean atmósferas únicas, algo que los viajeros valoran de manera muy positiva. Por eso, los siguientes Paradores tienen una magnífica popularidad en internet:

Los 10 Paradores mejor valorados

 

  1. Parador de Santiago de Compostela, A Coruña

Considerado el hotel más antiguo del mundo, el Hostal dos Reis Católicos, hoy Parador, nació como Hospital Real en el año 1.499 para albergar a los peregrinos, y aun sigue alojando a los viajeros que acuden a visitar la histórica ciudad de Santiago de Compostela. Su ubicación en la Plaza del Obradoiro, junto a la Catedral, es uno de los atractivos que más gustan a sus huéspedes. Posee cuatro claustros, amplias estancias y lujosas habitaciones con techos artesonados en las que, entre otras cosas, se pueden encontrar obras de gran valor como el sillón frailero del siglo XVII de la Suite del Cardenal, confeccionado con hilos de oro.

  1. Parador de Cruz de Tejeda, Gran Canaria

A 1.560 metros de altitud se encuentra el último Parador abierto por la cadena. Inaugurado en 2010 y situado entre dos espacios naturales, el Parque Rural del Nublo y el Paisaje Protegido de Cumbres, debe su nombre a la cruz de piedra situada en la entrada y que se erigió en 1.960 sobre la construída en el siglo XVII para la orientación de los vecinos de Tejeda. Los huéspedes valoran sobretodo la tranquilidad que se respira en las montañas de la isla de Gran Canaria y las espectaculares vistas sobre los acantilados y el océano. Además, es perfecto para relajarse en sus cómodas habitaciones o en su spa, y para probar las típicas papas arrugadas canarias.

  1. Parador de Plasencia, Cáceres

Este Parador se ubica en el antiguo Convento de Santo Domingo, fundado por la familia Zúñiga, duques de Plasencia, en el siglo XV. Construído en piedra, muchas de las estancias conservan la arquitectura original y hacen retroceder a épocas pasadas. Una de las suites lleva el nombre de sus fundadores, y destaca por su amplitud, sus vigas de madera y su cama con dosel. Además de la situación, en pleno centro de la ciudad, una de las cosas que los viajeros destacan de este Parador es su bar de noche, situado en la bodega del convento y pensado para relajarse al final del día con una copa y la mejor música jazz.

  1. Parador de Alarcón, Cuenca

La monumentalidad del edificio y el entorno natural en que se encuentra, son dos de las cosas más apreciadas por los viajeros que se alojan en este Parador. Se trata de un castillo medieval fundado por los musulmanes, que data del siglo VIII y que ha vivido momentos históricos como la Reconquista. Su arquitectura exterior contrasta con la decoración en el interior.  El mobiliario, desde las habitaciones hasta el restaurante, lleva una línea actual combinada con cálidos colores que impregnan un carácter señorial a todas las estancias. El cercano pantano de Alarcón ofrece al huésped la posibilidad de praticar la pesca o disfrutar de un baño. <---newpage--->

  1. Parador de La Granja, Segovia

Su construcción alberga dos edificios: la Casa de los Infantes, construída en el siglo XVIII por Carlos III, donde ahora se ubica el hotel, y el que fue Cuartel General de la Guardia de Corps, centro de convenciones en la actualidad. Este Parador combina la elegancia arquitectónica de inspiración barroca del exterior con la decoración minimalista del interior, en tonos suaves, anarajandos y verdosos, en línea con la gama cromática de la Sierra de Guadarrama. El viajero podrá  hacer una escapada a la ciudad de Segovia, Patrimonio de la Humanidad, o degustar la típica cocina de la zona en el restaurante del Parador Puerta de la Reina, como el cochinillo o el cordero asado.

  1. Parador de Monforte de Lemos, Lugo

Una de las cosas que más sorprende a los viajeros es su ubicación, en una colina en la parte más alta de la ciudad. Este Parador se ubica en el Palacio de los condes de Lemos y el Monasterio de San Vicente do Pino, que data del siglo IX y fue reconstruído en el siglo XVII. En su interior se puede contemplar el claustro central de estilo neoclásico, alrededor del cual se disponen las habitaciones, o degustar tradicionales platos gallegos en su restaurante, como el pulpo a Feira o el lacón con grelos y chorizo. Entre las actividades que ofrece, se encuentran excursiones a las bodegas de la Ribeira Sacra o viajes en barco por el río Sil y sus cañones.

  1. Parador de Ronda, Málaga

Para los viajeros, lo mejor de este Parador son sus vistas únicas sobre el “Tajo de Ronda”, la famosa hendidura de unos 120 metros de profundidad sobre el río Guadalevín y su hoz. Se sitúa en la antigua Casa Consistorial, y su cercanía al centro de la ciudad y la Plaza de Toros hace de este hotel el lugar perfecto para sumergirse en su historia. Desde sus habitaciones se puede admirar la belleza del Puente Nuevo, construído en 1.761, y los tonos verdes, azules, rojos y amarillos inundan de luz las estancias, estando presentes en cortinas y sofás, recordando a la tradición torera de Ronda y los trajes de luces de sus corridas.

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     8.  Parador de Limpias, Cantabria

Ubicado en la finca del Palacio de Eguilior, que fue sede veraniega del Consejo de Alfonso XIII, llama la atención su construcción en estilo rústico, con cuatro pseudotorres en las esquinas y un gran trabajo de mampostería. Los viajeros destacan la exquisitez de su restaurante, la gran variedad de actividades de turismo activo que ofrece y la belleza de los alrededores, y es que este Parador se sitúa en una zona de alto valor ecológico, y cuenta con gimnasio, piscina o cancha de tenis, por lo que es perfecto para los amantes de la naturaleza y el deporte. Como curiosidad, algunos de los árboles de la finca han sido declarados Patrimonio de la Humanidad. <---newpage--->

9.       Parador de Chinchón, Comunidad de Madrid

Limpieza, tranquilidad y comodidad es lo más valorado por los viajeros que se han hospedado en este antiguo convento de los Agustinos del siglo XVII. Este edificio ha sido, a lo largo de la historia, centro de enseñanza, juzgado e incluso cárcel comarcal, aunque hoy se presenta como un magnífico hotel caracterizado por ser un remanso de paz. Cuenta con dos restaurantes, El Convento, donde degustar cocina tradicional con un toque de autor y frutos de la Vega de Chinchón, y El Bodegón, que abre solo los fines de semana y los días festivos ofreciendo el Cocido completo de Taba, con su receta original de finales del siglo XIX.

10.    Parador de Jaén, Jaén

Sobre el cerro de Santa Catalina se construyó en el siglo XIII una fortaleza árabe que en la actualidad se ha convertido en un estupendo Parador. Desde el exterior hasta las habitaciones, pasando por zonas comunes o el restaurante, todo el hotel tiene un marcado carácter medieval. Los arcos cruzados, la piedra, los tonos áridos y los tapices transportan al huesped a la Edad Media, y esto es algo que aprecian enormemente, pues sienten que están en un castillo de la época. El viajero también podrá disfrutar de unas bonitas vistas panorámicas sobre la ciudad de Jaén y probar el ajo blanco, típica sopa jienense elaborada a base de ajo, aceite, almendras y pan.

 

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