España 13.03.2007Imprimir

Cada vez se descubre que más enfermedades tienen componentes de dolor neuropático

Es de gran importancia que cualquier profesional médico esté capacitado para diagnosticar este tipo de dolor

El dolor neuropático es un tipo de dolor que aparece por la lesión o disfunción del sistema nervioso periférico o central y que en muchas ocasiones puede persistir incluso después de que la causa que aparentemente lo produjo haya desaparecido: por ejemplo el dolor crónico de una cicatriz después de una intervención quirúrgica, el dolor en un miembro que ha sido amputado (dolor del miembro fantasma) o el dolor persistente en un trayecto nervioso tras desaparecer la lesión cutánea de un herpes zoster (neuralgia postherpética).

Cada vez se descubre que más enfermedades tienen componentes de dolor neuropático

No obstante, en la actualidad, no hay acuerdo sobre la definición precisa del dolor neuropático dado que los pacientes que lo padecen son clínica y patológicamente muy heterogéneos, cosa que dificulta su diagnóstico y tratamiento, explicaron las doctoras M. Dolores Ferrer y Enriqueta Barrera, especialistas en Anestesiología y Reanimación de la Unidad de Dolor del Hospital del Mar de Barcelona y coordinadoras del 5º Módulo del Master en Fisiopatología y Tratamiento del Dolor. Este tipo de dolor afecta entre el 1 y el 3% de la población, aunque “cuando se busca de forma más explícita, mediante cuestionarios, la incidencia aumenta al 7%�?, según la doctora Barrera.

Expertos reunidos en el 5º Módulo presencial del Master en Fisiopatología y Tratamiento del Dolor han destacado que existe una gran dificultad para describir los síntomas del dolor neuropático, a lo que se suman unos sistemas de evaluación complejos. A pesar de estos problemas, actualmente los expertos progresan en la unificación de los diagnósticos y en concertar criterios comunes.

Durante dos días, el Master en Fisiopatología y Tratamiento del Dolor, la principal actividad de formación que desarrolla la Cátedra del Dolor UAB-IMAS-MENARINI, ha congregado a reconocidos expertos internacionales en Barcelona para tratar el dolor neuropático y los síndromes del dolor regional complejo.

El Master, dirigido por la profesora Margarita Puig, ha contado en esta ocasión con la asistencia de 60 alumnos, 30 de los cuales siguen el programa del Master y la otra mitad son médicos invitados a este módulo, que obtienen créditos de Formación Médica Continuada. Entre otros, este quinto módulo del Master ha contado con la asistencia del doctor Jonathan Brooks (Universidad de Oxford), Stephen B. McMahon (King’s College London) y Christopher Wells (Pain Clinic, Liverpool), especialista en el tratamiento del dolor neuropático.

Dolor neuropático

El dolor neuropático se puede asociar a enfermedades tan diversas como la polineuropatía diabética, las lesiones traumáticas, la neuralgia del trigémino, las radiculopatías, los atrapamientos nerviosos (como el síndrome del túnel carpiano), el cáncer, los accidentes cerebrovasculares, la enfermedad de Parkison, la esclerosis múltiple o las infecciones virales como el virus de la inmunodeficiencia humana o el herpes zoster, entre otras. Su diagnóstico puede ser difícil, ya que la experiencia dolorosa con frecuencia es desproporcionada a la causa desencadenante del dolor o persiste cuando esta desaparece.

El dolor neuropático afecta a pacientes que normalmente son tratados por médicos de diferentes especialidades (Neurología, Anestesiología, Traumatología, Cuidados Paliativos, Medicina Interna, Endocrinología y Medicina de Familia). Es, por lo tanto, una afección claramente multidisciplinaria, en la que la actuación coordinada de todos los profesionales de la salud puede dar una respuesta satisfactoria para aliviar el sufrimiento de quien la padece. A pesar de esto, “en la carrera no se habla casi nada del dolor neuropático�?, afirma la doctora Barrera.

En la actualidad, es muy importante que cualquier profesional médico esté capacitado para diagnosticar este tipo de dolor porque cada vez se descubren más enfermedades que pueden presentarse con una alta incidencia de dolor neuropático asociado. Al valorar un dolor es posible encontrar síntomas neuropáticos y síntomas somáticos no neuropáticos, y es la predominancia de los síntomas neuropáticos lo que permite clasificar ese dolor como “dolor de origen neuropático preferente�?. <---newpage--->

Un buen ejemplo es el paciente diabético, en quien la deficiencia de insulina origina entre otras lesiones la polineuropatía periférica que puede producir dolor neuropático. En enfermedades neurológicas degenerativas como el Parkinson, sería importante conocer la verdadera incidencia del dolor usando encuestas a gran escala. “En las clínicas del dolor no vemos demasiado este tipo de dolor porque sobre todo es tratado por el médico de cabecera y los neurólogos�?.

Diagnóstico del dolor neuropático

Es muy probable que el número de enfermedades que puedan asociarse a dolor neuropático vaya en aumento. Por lo tanto es necesario que los criterios diagnósticos se vayan refinando y que con buen diagnóstico se pueda definir su verdadera incidencia en la población general y en las diferentes afecciones a las que el dolor neuropático ya está asociado.

Para llegar al diagnóstico de dolor neuropático, se realiza la historia clínica del paciente, que incluye el interrogatorio, la exploración física y las pruebas complementarias que requiera cada caso. Se busca discernir entre dolor crónico y dolor agudo, y luego distinguir si en el dolor crónico existe algún componente neuropático. Además se hacen cuestionarios específicos de dolor como “La Escala de Dolor Neuropático�? y el “Cuestionario de Dolor Neuropático�?.

Los expertos también utilizan las pruebas complementarias como son el tests, escalas, el inventario de síntomas de dolor neuropático y los cuestionarios específicos para este tipo de dolor. Uno de los cuestionarios más utilizados es el LANSS, aunque existe cierta disparidad de opiniones entre los expertos para definir cuál sería el más adecuado. Si el objetivo es conocer datos epidemiológicos se han de hacer encuestas a gran escala seleccionando una muestra de la población. En una primera encuesta se separará a las personas que tienen dolor. En una segunda fase las personas con dolor agudo serán diferenciadas de las de dolor crónico. Y en la tercera fase, utilizando cuestionarios específicos como los ya nombrados o el Inventario de Síntomas de Dolor Neuropático, o el LANSS, se diagnosticará el dolor neuropático.

Hoy en día las opciones terapéuticas son limitadas. Por esta razón se requiere investigación clínica y básica de calidad orientada a esclarecer la relación entre los signos y síntomas de dolor y su etiopatogenia, identificar los factores que conllevan un aumento del riesgo para desarrollar dolor neuropático para establecer nuevos tratamientos orientados a modificar los mecanismos del dolor, más que al tratamiento del síndrome doloroso en sí.

Estructura del Master

El Master en Fisiopatología y Tratamiento del Dolor, se estructura en módulos independientes presenciales y a distancia (un total de 8), con asignación de créditos universitarios y de formación médica continuada. La aprobación de todos los módulos teóricos, más un periodo de prácticas clínicas o de laboratorio en centros de reconocido prestigio, junto a la realización de un trabajo de investigación, permite obtener el título de Master (2 años) de la UAB. Además, como extensión del programa de Master, se ofrece la posibilidad de ampliar la formación en investigación (clínica o básica) y obtener el grado de Doctor.

El próximo módulo presencial del Master (el 6º), se realizará en mayo y se dedicará al Dolor oncológico.

por Noticiascadadía

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