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Tecnología 20.08.2012Imprimir

Opinión

El sector del turismo se enfrenta a un nuevo cambio

Por David Wood, ICOMP Legal Counsel

Google ha reforzado su asalto al sector del turismo online con el anuncio de la adquisición de Frommer’s, líder en el sector de guías de viaje de negocios, tanto online como impresas.

Recientemente, Google también adquirió ITA, el software de viajes y proveedor de bases de datos número uno a nivel mundial, y Zagat, comparador de restaurantes online líder. Estas adquisiciones forman parte de una estrategia puesta en marcha por la compañía para aprovecharse del monopolio de búsqueda y de búsqueda de publicidad, así como de los mercados adyacentes estrechamente relacionados, como es el caso de los viajes online.

Dicha estrategia cuenta con varios componentes:

En primer lugar, mediante la monopolización de sectores clave, como es el caso del de viajes online, Google aumenta la captura de datos y afianza su posición de super-monopolio como buscador. La importancia de la escala en la búsqueda es ampliamente reconocida, incluso por Google. Hablar de búsqueda en escala no sólo hace referencia a los números, sino a la calidad de los resultados de búsqueda. Cuantas más consultas se hacen, mayor probabilidad de que los resultados sean más relevantes.

Hoy en día ya es imposible para sus rivales competir con Google de una forma eficaz en el sector de las búsquedas online, debido a la magnitud que la compañía ha alcanzado. Además, este acuerdo no hará sino alargar la distancia con sus competidores. En el caso de Europa la diferencia es probablemente insuperable si la situación continúa así, debido a la cantidad de idiomas que se utilizan en las consultas de búsqueda.

En segundo lugar, la estrategia perjudica la capacidad de otras compañías para poder competir en el sector de viajes online con Google y poder crear grupos propios de datos de consumidores. Google ha logrado esto a través de la manipulación de los resultados de búsqueda y la práctica discriminatoria de dirigir a los consumidores a sus propios resultados, en lugar de enviarlos de forma objetiva a los sitios más relevantes. Con la clasificación preferente de la búsqueda hacia sus propios sitios, Google posiciona a sus competidores en lugares en las listas donde es mucho menos probable que los consumidores hagan click. Lo ha hecho en otros sectores y podemos contar con que lo hará en el de los viajes, a menos que los reguladores lo prevengan.


En tercer lugar, tiene un efecto escalofriante sobre otros proveedores de contenido online, que deben temer la capacidad de Google para entrar en los mercados a su antojo, mermando su capacidad y motivación para competir. Google cuenta con una posición única como propietario del monopolio de las búsquedas que le permite supervisar los esfuerzos de otros para desarrollar su actividad online. Cuando Google identifica el éxito de otros, puede escoger las mejores ideas y poner en marcha sus propios servicios comerciales, a los que concede ventajas altamente competitivas. En este sentido, no parece muy motivador invertir en actividades en las que Google podría decidir competir.

Las consecuencias van mucho más allá de los intentos de monopolizar las guías de viaje o los portales de comparación de restaurantes. En las palabras inmortales de la película “Todos los hombres del Presidente”: ‘Perseguid al dinero’. En este caso, el dinero está en la publicidad. Google genera entre 2 mil y 3 mil millones de dólares al año con la venta de anuncios relacionados con los viajes, hoteles y la reserva de vuelos en su motor de búsqueda, de acuerdo con Herman Leung, analista de bolsa de Susquehanna International Group LLP.

 

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