Gente 15.10.2012Imprimir

Salud

Cómo frenar el exceso de sudor

Aunque una de las causas más habituales cuando sudamos sea, sencillamente, el calor, hay muchas má

El cuerpo contiene de dos a cuatro millones de glándulas sudoríparas, que en gran medida se concentran en los pies, manos y pecho y se activan por terminales nerviosas en la capa más profunda de la piel a partir de respuestas nerviosas del cerebro.

Cómo frenar el exceso de sudorlaszapatillasdehermes.es

laszapatillasdehermes.es

Aunque una de las causas más habituales cuando sudamos sea, sencillamente, el calor, hay muchas más. Muy frecuente sudar se debe a condiciones médicas puntuales, a una sensación de estrés o a la propia genética. En cambio, un exceso de sudor, que se conoce como hiperhidrosis, es la respuesta de complicaciones que suelen implicar los cambios hormonales.

Los remedios para frenar las incómodas situaciones que tenemos cuando sudamos en exceso, son bastante sencillas, aunque según el grado de hiperhidrosis, serán más o menos efectivas. Llevar prendas que transpiren puede marcar un antes y un después si se padece este problema. Vestir ropa muy fina y 100% de algodón es muy útil y lo será aún más si el algodón es orgánico, ya que no contiene ningún tinte. Modificar algunos hábitos rutinarios también puede resultar suficiente, como dejar de comer alimentos calientes o picantes, usar jabones más hidratantes o respirar de manera más lenta.

Otra ayuda puntual reside en utilizar un desodorante antitranspirante -siempre sobre la piel seca y mejor durante la noche-, ya que previene la secreción de sudor taponando las glándulas. Por lo tanto, son más efectivos y duraderos que los desodorantes corrientes, aunque están constantemente sujetos a debates sobre posibles riesgos de provocar cáncer de mama. Aunque ningún estudio científico lo prueba, dos de sus ingredientes, las sales de aluminio y los parabenos, podrían causar problemas de salud.

Por último, soluciones más complejas son la iontoforesis, un tratamiento parecido a la depilación láser, ya que con pequeñas descargas eléctricas bloquea las glándulas sudoríparas. También se ha puesto de moda recientemente el uso de botox para frenar los excesos de sudor. Aunque no sea su uso habitual, una inyección de botox paraliza temporalmente –entre seis y 12 meses- los nervios que estimulan las glándulas de sudor.

Estos últimos remedios pueden ser útiles en casos muy severos, pero en realidad lo natural es que el cuerpo no deje de sudar en ningún momento. Transpirar es necesario para mantener la piel hidratada y así regular la temperatura corporal, por lo que el primer paso debería ser conocer si es algún hábito cotidiano el que propicia un exceso de sudor para así poder controlarlo.

 

Búsqueda de Noticias

Por favor, rellena el campo de búsqueda.

Ahora en portada...