España 20.07.2007Imprimir

Pam Anderson, que el 1 de julio cumple 40 años, sigue siendo la reina de las pin-ups

Recién divorciada y con otro novio, ha presentado en Cannes su nueva película autoparódica 'Blonde and blonder' y promete no dejar de darnos buenas razones para seguir idolatrándola

(Noticiascadadía/PL).- Es el cuerpo que ha protagonizado más sueños masculinos (y bastantes femeninos) en los últimos tres lustros. Su desmesurada belleza decora grasientos talleres mecánicos e ilustra carpetas de adolescentes acneicos. Seguro que gran parte del disco duro de tu ordenador está dedicado a ella. Pamela Anderson es la mujer definitiva y, a los 40 años, vuelve a estar en el mercado.

Explosiva, sensual, salvaje, irrepetible. Pam, ese huracán canadiense que llegó del frío para calentar a dos generaciones, vuelve a ser el centro de todas las miradas, y no sólo por sus vertiginosos escotes. Si el pasado verano tuvimos triple ración de bodorrios a su costa, ahora ha confirmado su divorcio del rockero Kid Rock tras sólo cuatro meses de matrimonio y más de tres años de noviazgo plagado de altibajos.

18 años de leyenda

Pam Anderson, que el 1 de julio cumple 40 años, sigue siendo la reina de las pin-ups

La vida sentimental de Pam tiene más altibajos que curvas su propia anatomía. En 1989 comenzó su leyenda, casi de casualidad, cuando asistió a un partido de rugby y su rubia melena apareció en todos los videomarcadores. El público estaba más pendiente de ella que de los touchdowns de su equipo y, como es lógico, salió ovacionada del estadio. Un publicista muy astuto (me consta que no fue Risto Mejide) le ofreció protagonizar un anuncio de cerveza y Pamela Anderson no tardó en convertirse en la nueva musa de las curvas catódicas.

No sabemos si cuando comenzó creía que un cameo significaba meterse en la cama del director para conseguir un papel, pero logró aparecer en la serie de culto ’Matrimonio con hijos’ y ’Un chapuzas en casa’, siento este el único dato destacable de ese engendro protagonizado por el supuesto cómico Tim Allen. Su todavía compacta belleza se mostraba con todo su esplendor en los desplegables de Playboy, hasta que un tal David Hasselhoff, con pelo en pecho, metiendo tripa y sin su coche fantoche, la escogió para sustituir a Erika Eleniak en ’Los vigilantes de la playa’. Pam levantó algo más que los índices de audiencia y logró que una serie tan plana y edulcorada se emitiese en más de 140 países, muchos de los cuales descubrieron la gravedad gracias a esas interminables carreras de la explosiva vigilante en slowmotion. “Convertirse en un mito erótico es divertido�?, dijo entonces.

Sexo, más sexo y cintas de vídeo

En 1994 intercalaba la grabación de la serie con alguna película de serie B, además de varias visitas al cirujano plástico para aumentar su volumen pectoral. También era habitual verla en conciertos de rock. En uno de ellos conoció a Bret Michaels, frontman del grupo Poison y su primer novio rockero conocido. Al intérprete de ’Every rose has its thorn’ también le gustaba grabarse en vídeo mientras se lo montaban, pero Pam se cansó pronto de él y apenas duraron unos meses. Su sustituta en las noches de Bret fue la actriz porno Janine Lindermuller, que, cuando lo dejaron, se desencantó de los hombres y se dedicó únicamente al cine lésbico (algo que no dice mucho a favor del rockero Michaels). Si véis su imagen en la actualidad, es casi tan deplorable como la de Axl “cara de botox�? Rose.

Pamela, siempre fiel a su criterio, optó por intentarlo con el alocado batería de Mötley Crue, Tommy Lee. Todos nos preguntamos cómo un tipo tan feo como él había conquistado a dos bombas de relojería como Heather Locklear (la Amanda de ’Melrose Place’) y Pam, hasta que vimos su vídeo porno casero y descubrimos la única parte de su cuerpo que no está tatuada. El primer encuentro tuvo lugar en Nueva York cuando Tommy se acercó a ella y, literalmente, lamió su cara. Un flechazo.

Juntos formarían una pareja de lo más destroyer, haciendo gala de sus mutuas adicciones al sexo, los excesos y las fiestas nocturnas. Pam también es adicta a las bodas inusuales, y con Tommy se casó en una playa de Cancún luciendo un minúsculo bikini blanco que daba poco lugar a la imaginación. Menos ostentosa pero más interesante que la boda de Farruquito.

Antes, los dos habían pasado una temporada en Las Vegas, donde el batería se paseaba por el salón principal de los casinos vistiendo únicamente la ultraceñida ropa interior de ella. Escenas tan idílicas como esta (y otras que seguro has visto en Internet) dieron paso a su guerra particular, con un fuego cruzado de declaraciones sobre malos tratos, peleas por sus dos hijos en común y discusiones en público bajo el efecto de todo tipo de sustancias.

No sabemos si estas broncas eran síntoma de una crisis real o, simplemente, les servían para reconciliarse después y hacer las paces con una dosis de sexo. “El cuerpo de una mujer desnuda es más bello que el del hombre, pero no puede compararse con una buena penetración. Es algo fantástico�?. En una entrevista declaró que sus hijos, Brandon y Dylan, sólo conocían a su padre colocado, algo que Pamela debería suponer al casarse con una rock-star y no con el presidente de la Conferencia Episcopal.

Mi rollo es el rock
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Tras el fiasco del film ’Barb wire’, Pamela colgaría su bikini rojo de vigilante para siempre y se enfundaría unos pantalones de cuero negros para protagonizar la serie ’VIP’, un vehículo de lucimiento absoluto ambientando en el Hollywood más glamouroso, donde daba vida a una guardaespaldas de famosos especialista en buscar pelea y más eficaz que Kevin “cara de palo�? Costner. Corría el año 2002 cuando se le atribuyó un romance con el supermodelo Marcus Shekenberg, hasta que otro bad boy se cruzó en su camino: Kid Rock.

Alter ego de Bob Ritchie, Kid triunfaba en Estados Unidos con su disco ’Cocky’, sus pintas de chico conflictivo y su carácter deslenguado. En una entrevista soltó que Radiohead eran unos amargados y sus discos aburrían soberanamente, llamó “putilla�? a Britney Spears (cuando la inglesita no conocía a Paris Hilton y aún se jactaba de ser virgen) y confesó haber compartido días de vino y nieve con Eminem.

El encuentro Kid-Pam tuvo lugar en Kentucky, cuando en un evento deportivo ella se puso a andar a cuatro patas imitando a un perro hasta llegar al asiento de Kid Rock para lamerle la cara. Con sus turgentes pechos a la altura de la nariz, nadie puede decirle no a Pam, que utilizó una técnica similar a la que Tommy Lee empleó con ella: el lametón en la cara. No intenten hacerlo ustedes, por si acaso.

Infernal affairs

La relación entre Anderson y Kid Rock ha sido turbulenta de principio a fin. En 2002 cortaron, y unos meses después se reunieron para anunciar que estaban mejor que nunca y que había planes de boda. “Sí, me vuelvo a casar. Ha sido todo muy repentino, pero muy meditado a la vez. La verdad es que pasé demasiado tiempo criando sola a mis hijos, triste y frustrada sexualmente. Estaba esperando un milagro como este�?.

Está claro que a Pam le ponen los tatuajes, y Kid afirma tener tantos como Lee, excepto en una parte de su cuerpo porque (según él) no habría suficiente tinta. Los dos músicos mantuvieron algunos piques sobre el tamaño de su miembro que recordaron al existente aquí entre los ex ’GH’ Gustavo y Ness.

Aunque para tamaños, Ron Jeremy. La bigotuda estrella del porno ochentero es amigo personal de Kid Rock (pudimos verle en su clip ’Cowboy’) y fiel compañero de juergas. Cuando el músico se comprometió con la actriz, fue el bueno de Jeremy quien se agenció todas las groupies. A Kid no le importó: Pamela era la groupie que Los Pecos siempre quisieron tener. “Si él está de gira, me gusta subir al escenario para animar al público. Si estamos lejos, mantenemos sexo telefónico varias veces al día�?.

Resurgir mediático
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Paralelamente, en el plano profesional, la supervixen pareció resurgir y nos deleitó con un registro más cómico en la teleserie ’Stacked’. Además, era una invitada habitual al caliente programa de Howard Stern.

En verano del 2006, Kid y ella se embarcaron en una gira de ceremonias nupciales al puro estilo rock-tour, con tres fechas. La primera fue en julio a bordo de un lujoso yate cerca de Saint Tropez, donde el fotógrafo Stephen Wayda realizó los primeros reportajes de Pam para Playboy. El 3 de agosto hicieron lo propio en una mansión de Beverly Hills y cerraron el 17 del mismo mes en Nashville, la cuna de Rock.

Tres bodas para poco más de tres meses de matrimonio. Parecía que Pam había sentado la cabeza definitivamente, incluso se habló de embarazo, pero el 27 de noviembre anunció su separación tras haber sufrido un aborto espontáneo. Al mismo tiempo, se estrenaba ’Borat’, donde se interpretaba a sí misma.

Este mes la rubia cumple 40 años. Y está libre de nuevo.

 

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