150 millones de euros para suprimir tres de los peajes troncales de la AP-7 en Tarragona
(Noticiascadadía/Tylog).- Las históricas reivindicaciones de Tarragona de contar con un tercer carril en la autopista AP-7 y de suprimir los peajes troncales del Mediterráneo, el Vendrell y Tarragona empezarán a visualizarse este mismo verano, la época más crítica para la autopista que, año tras año, lidera el triste ranking de los atascos españoles, según informa hoy Tylog.
A partir de julio, Acesa habrá eliminado parcialmente los peajes troncales, según explicó el lunes el director general de la compañía, Josep Lluis Jiménez, ante las cámaras de comercio de Reus y poco después, de Tarragona. Esta medida se traduce así: los conductores en sentido norte sólo pararán en el Vendrell y podrán pasar de largo el peaje de Tarragona. Los que vayan en sentido sur, harán la operación inversa: pagar en Tarragona y esquivar el Vendrell, según Jiménez.
Esto no significa un ahorro de los peajes, simplemente, se pagarán en un solo punto en vez de dos. De hecho, se doblarán las casetas de los peajes y estarán todas encaradas hacia un solo sentido.
Al mismo tiempo, ya podrá entrar en funcionamiento parte del tercer carril que construye Acesa en el tramo de 45 kilómetros entre El Vendrell y Salou. Ahora está completado el 20% de la ampliación, según Jiménez. A partir del verano, en sentido norte habrá tres carriles entre Roda de Barà y enlace con la AP-2 al Vendrell, que conecta a su vez con Barcelona. En sentido sur, el tercer carril será intermitente hasta Salou, aunque Acesa, puntualizó su director general, estudia habilitarlo provisionalmente aprovechando el arcén.
La ampliación finalizará este año y la eliminación total de los peajes troncales, en verano del 2009.
En verano, las obras pararán para no
congestionar una de las vías que más tráfico
soporta del Estado, al recorrer todo el litoral
mediterráneo español de punta a punta. También en
Semana Santa se intentará ahorrar molestias a los
conductores, aunque el directivo de Acesa aclaró:
“No podemos hacer milagros”.
El coste de la actuación, financiada por Acesa
mediante un convenio con el ministerio de Fomento
que no implica ni más tiempo de concesión ni un
aumento de los peajes, es de 150 millones de euros
en Tarragona y un total de 500 millones hasta la
Jonquera. “Empezamos a despertar de un mal sueño”,
sentenció el alcalde de Tarragona, Josep Félix
Ballesteros.
El secretario general de Mobilitat, Manel Nadal, subrayó que “empiezan a plasmarse en Tarragona infraestructuras muy necesarias, como la A-7 en Cambrils o el desdoblamiento Reus-Alcover”.
Por su parte, la Cámara de Reus propuso al director general de Acesa una serie de medidas para mejorar la fluidez del tráfico mientras duren las obras de ampliación Así, el presidente Isaac Sanromà, solicitó que se incentive el paso por la AP-2 para que funcione como una alternativa a la AP-7 dónde sea posible.
Asimismo, la Cámara cree que un nuevo acceso a la AP-7 desde la autovía de Bellisens de Reus daría salida directa al tráfico derivado del Puerto de Tarragona y del complejo temático de Port Aventura.













