Desmanteladas tres instalaciones que adulteraban gasóleo para conseguir importantes beneficios
(Noticiascadadía/Noticias Jurídicas).- La
Guardia Civil en colaboración con la Agencia
Tributaria, en la denominada operación “TOLEUM”,
desarrollada en Toledo y Madrid, ha desmantelado
tres instalaciones de tratamiento irregular de
gasóleo en las que se adulteraba gasóleo bonificado
tipo B y C para transformarlo en
gasóleo ordinario tipo A. La operación se inició
cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de que
una organización pudiera estar adulterando
importantes cantidades de gasóleo de tipo reducido
o bonificado en la zona norte de la provincia de
Toledo.
Una vez comprobada la información, la Guardia Civil
y la Agencia Tributaria pusieron en marcha un
dispositivo de vigilancia y control sobre las
instalaciones de almacenamiento de hidrocarburos y
sobre varias naves industriales que habían
despertado las sospechas de los investigadores.
Igualmente, se establecieron numerosos seguimientos
de los camiones-cisterna propiedad de la
organización, pudiéndose comprobar que la mayoría
de los transportes eran desviados hacia dichos
almacenes. Posteriormente, se pudo averiguar que
estas instalaciones podían estar albergando
dispositivos ilegales para el tratamiento irregular
del gasóleo.
Por tales motivos, la Guardia Civil procedió a
realizar 11 registros en los domicilios sociales de
las empresas de la organización y en las naves
industriales sospechosas de albergar estas
instalaciones denominadas “lavaderos”. Fruto de
estos registros se localizaron los dispositivos y
productos que utilizaban para poder adulterar el
gasóleo, como ácido sulfúrico, bombas impulsoras,
máquinas de filtrado, y aceites industriales que se
utilizan para mezclar con el gasóleo y aumentar así
el volumen de éste. Se da la circunstancia de que
estas instalaciones tenían una alta peligrosidad
debido a las condiciones de almacenamiento del
gasóleo, de los productos químicos y de los
residuos del “lavado”, además de la acumulación de
gases.
Transformación de gasóleo bonificado en
gasóleo de uso general
El gasóleo se puede comercializar en territorio
nacional como gasóleo de tipo general (A) o de tipo
reducido (B y C). La diferencia entre ambos
tipos es de unos 0’20 euros por litro. De esta
forma, con un camión-cisterna de 30.000 litros de
capacidad se pueden llegar a ganar unos
6.000 euros.
El gasóleo B se utiliza para maquinaria
agrícola y de obras públicas cuando no se circula
por carretera, mientras que el C está destinado a
instalaciones de calefacción. Para diferenciarlos
entre sí, al gasóleo de tipo reducido se le añaden
colorantes y trazadores (compuesto químico), sin
que se alteren sus propiedades energéticas.
El “lavado” del gasóleo de tipo
reducido o bonificado es la forma más habitual de
actuar las organizaciones que defraudan a la
Hacienda Pública en el impuesto especial sobre los
hidrocarburos. Mediante un procedimiento
físico-químico se elimina el colorante y trazador,
devolviendo al gasóleo tipo B la apariencia del
gasóleo tipo A. Sin embargo, con un análisis
químico se puede detectar las sustancias propias
del gasóleo B o C, en caso de que no fueran
totalmente retirados.
De esta manera la organización conseguía
comercializar en gasolineras y otras instalaciones
donde se consume gasóleo A, un
producto que había adquirido a bajo precio y que lo
vendía como si se tratara de gasóleo de tipo
general, consiguiendo así unas ganancias ilícitas.
El consumo de este tipo de producto puede afectar
negativamente a los motores de los vehículos, ya
que no ofrece todas las garantías al almacenar
restos de ácido.



















