El Centro Andaluz de Teatro (CAT) presenta su última producción In Nomine Dei del Nobel de literatura José Saramago
En la provincia jiennense se representará los días 21, 22 y 23 de febrero
(Noticiascadadía).- El Centro Andaluz de Teatro (CAT) presenta su última producción In Nomine Dei del Nobel de literatura José Saramago, y estará dirigida por José Carlos Plaza. La elección de llevar a escena este texto, que por primera vez se traduce al español, entronca con el compromiso social del CAT, ya que la intención de Saramago, desde esa conciencia crítica y radical, es enfrentar a la sociedad con el sinsentido de la barbarie.
El reparto, encabezado por Carlos Álvarez-Nóvoa, reúne a más de una veintena de actores, actrices y cantantes; que junto con el diseñador de la escenografía, José Manuel Castanheira; y los responsables de iluminación, Francisco Leal; de vestuario, Pedro Moreno; y música, Mariano Díaz, conforman un equipo de primerísimo nivel.
In nomine Dei es un alegato contra aquellos fanatismos que con tanta facilidad llevan a los seres humanos a matar y a dejarse matar. Representa un trágico capítulo de la larga e irremediable historia de la intolerancia humana. Todas las guerras son absurdas, pero las guerras de religiones son las más absurdas de todas, porque se hacen en nombre de no se sabe qué.
El argumento de la obra se centra en un conflicto entre católicos y protestantes que transcurre en el siglo XVI en una ciudad del norte de Alemania, Münster. Los protestantes, a cuenta del gobierno de la ciudad, instalaron una especie de comunismo evangélico, eliminaron las deudas, el dinero, etc. Los jefes querían vivir al estilo de los patriarcas bíblicos y aquello acabó en una carnicería. Se mataron, se torturaron, se degollaron. Una ciudad que tenía 14.000 habitantes se consumió hasta tener sólo 2000. Ni siquiera se trataba de dos dioses distintos, era el mismo Dios.
Esta obra invita a la reflexión. Si entre el hombre, con su razón, y los animales, con su instinto, ¿quién estará, a fin de cuentas, mejor dotado para dirigir la vida? Si los perros hubieran inventado un dios, ¿pelearían por diferencias de opinión en cuanto al nombre que darle, sea Perdiguero, sea Lobo de Alsacia? Y, en el caso de que estuvieran de acuerdo en cuanto al apelativo, ¿estarían, generación tras generación, mordiéndose entre sí por la forma de las orejas o de la borla de la cola de su canino dios?
Saramago ofrece con su elaborada y hermosa prosa una denuncia contra la intolerancia. Esa plaga que no ceja de azotar a la humanidad y vuelve a aparecer cada vez con más fuerza. La obra empieza con el exterminio aberrante de los que discrepan, de los que no se dejan arrebatar lo que es suyo: bienes o ideas. Exterminio cruel con el que concluyen indefectiblemente las oleadas de la intolerancia, siempre basada en la cobardía y la hipocresía de unos cuantos que arrastran y utilizan el miedo de la mayoría. Aún en pleno siglo XXI el hombre siente miedo ante las grandes preguntas de su esencia y existencia, y las mentiras premeditadas y astutas continúan enajenando esa angustia.
Biografía
José Saramago nació en Azinhaga en 1922 y estudió en una escuela en Lisboa. Durante años ejerció de crítico literario para la revista Seara Nova, y más adelante colaboró en el periódico Diário de Lisboa; y en 1975 fue vice-rector del periódico Diário de Notícias. Su obra literaria abarca desde diferentes géneros que van desde la poesía, la novela, y la crónica periodística hasta el teatro, con obras como In nomine Dei que ahora pretende poner en escena el Centro Andaluz de Teatro, para celebrar el reciente nombramiento de Saramago como Hijo adoptivo de Andalucía.
Al frente, en la dirección está José Carlos Plaza. En su currículum figuran estudios de derecho y psicología en la Universidad Complutense de Madrid, así como el ser componente fundador del TEI (Teatro Experimental Independiente), creador y codirector junto con William Layton y Miguel Narros del TEC (Teatro Español Castellano). Ha sido director en Francia, Italia, Argentina y Alemania, y ha dirigido el Centro Dramático Nacional desde 1989 hasta 1994. Desde 1999 es director del Centro de Estudios Escénicos de Andalucía. Entre los numerosos reconocimientos que ha recibido destacan el Premio Nacional de Teatro en 1967, 1970 y 1987, el Premio Mayte, Fotogramas, ADE, o el Ciudad de Valladolid.
Desde su creación en 1998 por la Consejería de Cultura, y con el apoyo de actores, directores y dramaturgos andaluces, el CAT desarrolla un teatro público con identidad propia, contemporáneo y al mismo tiempo transmisor de la herencia cultural de Andalucía.



















