El Centro Oncológico de Galicia, garantiza su compromiso con la calidad y la mejora continua con dos certificaciones ISO 9001
La Fundación Centro Oncológico de Galicia ‘José Antonio Quiroga y Piñeyro’ se sitúa entre los primeros hospitales de España al conseguir una segunda certificación acreditada por Aenor en Radioterapia Externa y Braquiterapia, que se une a la vigente en el Servicio de Farmacia
(Noticiascadadía).- El Centro Oncológico de Galicia denota un compromiso total con la calidad, que se refrenda con la consecución hace semanas de su segundo certificado de ISO 9001 acreditado por AENOR para las áreas de Radioterapia Externa y Braquiterapia. En España existen poco más de una veintena de hospitales que cuentan con certificaciones relacionadas con la oncología, pero sólo tres o cuatro de ellos pueden comparar sus niveles de control de la calidad con los alcanzados por el hospital coruñés.
La Fundación Centro Oncológico de Galicia ‘José Antonio Quiroga y Piñeyro’ centró los esfuerzos de los últimos seis años en alcanzar dichas certificaciones, la ISO 9001 para Diagnóstico, Planificación, Ejecución y Seguimiento de tratamientos de Radioterapia Externa y Braquiterapia, junto a la ISO 9001 referida a las unidades de consumo del Servicio de Farmacia (Elaboración de fórmulas magistrales, dispensación de medicamentos, suministro de productos sanitarios).
Estas certificaciones se unen a acreditaciones internas que desde el SERGAS son necesarias para el trabajo con centros concertados y cuya obtención se renueva cada tres años. Así, existen más de medio centenar de personas relacionadas de una forma directa con los departamentos vinculados a dichas certificaciones.
El delegado de la entidad certificadora AENOR en Galicia, Martín Pita, valora la implantación de estas certificaciones en el Centro Oncológico de Galicia.
Pregunta: La implantación de una ISO 9001 en un complejo hospitalario como el Oncológico requiere un control especialmente laborioso dado que afecta a infinidad de procesos.
Respuesta: Hay muchísimos requerimientos legales, puesto que es un sector que debe estar muy regulado, tanto por equipamiento y mantenimiento, como por la formación o la cualificación del propio personal sanitario, y como tal, se intenta dar garantías a la ciudadanía mediante una regulación legislativa. Así, el sistema de calidad tiene que tener en su diseño una ingente cantidad de requisitos, que en otros casos no hay, lo que requiere un trabajo de implantación amplio y, en nuestro caso, una auditoría bastante detallada, junto a una calificación del personal auditor específica.
P.: Además de su propia regulación interna sobre la calidad, la seguridad que transmite a los usuarios se multiplica cuando se obtiene una certificación externa, no es así?
R.: Evidentemente tenemos que agradecer al Oncológico ese proceso de querer garantizar la calidad de cara al exterior. Es fundamental dotarse de certificados que garantizan que un organismo ha auditado, revisado y contrastado que existen unos criterios de calidad, unas obligaciones y unos procedimientos específicos por los cuales se les va a tratar; constituye una verdadera garantía.
P.: Es de suponer que también repercuta en una mejor imagen.
R.: Así es, estas acreditaciones marcan un gran nivel de exigencia, pero es algo que se extiende cada vez más al sector sanitario donde la legislación es cada día más estricta, dado que en el marco europeo se camina hacia un espacio único sanitario, por lo que se establecen cada vez más directrices comunes. Las exigencias serán no solo de calidad, que ya lo son ahora, sino también de cara a otorgar garantías al ciudadano, un terreno donde aún hay que trabajar.
P.: Y todo porque el ámbito sanitario busca cada vez más la satisfacción del cliente.
R.: Es que todo lo que sea mejorar a nivel de organización externa e interna, en calidad, en seguridad y consiguientemente, en credibilidad, implica que las aseguradoras, la administración y el propio ciudadano se plantee: quiero que me traten allí. Ésa es la idea y el objetivo que pretendemos todos; nosotros modestamente, y en este caso en el Oncológico, con la mirada puesta en la certificación.
P.: El seguimiento de la calidad en el Oncológico también afecta a un gran número de profesionales.
R.: Nosotros siempre obtenemos información rigurosa de las organizaciones cuando realizamos una auditoría, por lo que podemos valorar que los trabajadores de dicho centro, en todos los ámbitos -médico, personal de enfermería, etc- cuentan con un nivel altísimo de capacitación profesional y de compromiso. Como en todas las organizaciones, entendemos que tiene que haber un trabajo de motivación y sensibilización de la organización con todo ese equipo. En este caso, todos los miembros del equipo pasan por momentos duros, a nivel personal o anímico, y ese aspecto humano no lo controla la ISO 9001, pero quizás en sus próximas revisiones la norma debería intentar profundizar en dichos aspectos, que influyen en la gestión de la calidad.
P.: Qué criterios se emplean a la hora de revisar una certificación?
R.: Habrá que ver sus mejoras, dado que la legislación puede cambiar e incluir nuevos requisitos más exigentes. El centro sanitario también puede incluir nuevos servicios que provoquen que la Farmacia -como en este caso- tenga que redimensionarse de otra forma. Además, la propia norma exige el establecimiento de objetivos de mejora anuales y mecanismos de mejora en la gestión, lo que implica una búsqueda de la mejora continua y desde el Centro Oncológico de Galicia se trabaja en esta labor de continuidad. Eso es lo que controlamos, que la fotografía que vamos a sacar ahora es mucho mejor, más nítida, más clara, y que está mejor estructurada que la que hicimos hace tres años.
P.: Cuál es el futuro de la calidad en el sector sanitario?
R.: Por la información que tenemos en Aenor, no sólo en España sino en todo el mundo, hay una auténtica revolución en este ámbito. Existe una preocupación mundial, puesto que la sanidad es una ingente consumidora de recursos y, en sistemas universalizados como el español, debe de ser así. Eso refuerza unas eficaces herramientas de gestión, porque estos sistemas permiten establecer unas prácticas más eficaces, pudiendo optimizar los recursos.













