El fenómeno Gran Hermano y su origen
Lejos de ser un mero formato televisivo, la historia de Gran Hermano se remonta a 1949, cuando nació de la mente del novelista inglés George Orwell.
(Noticascadadía/Minutouno).- A diferencia de
otros programas, Big Brother produce toda una
movida paralela con foros de Internet, clubs de
fans y merchandising, además de fabricar
estrellas fugaces de TV. Sin embargo, gran parte de
las personas que siguen el show desconocen las
raíces de la idea original y la carga política que
conlleva.
Lo cierto es que el verdadero Gran Hermano es uno
de los personajes más famosos de la literatura
universal. Más precisamente, uno de los
protagonistas de la novela “1984�? de George
Orwell, publicada en 1949 y llevada al cine en más
de una oportunidad.
Allí, el famoso Big Brother es la encarnación
de los ideales de un partido único y todopoderoso
que vigila sin descanso y da la sensación de
omnipresencia. La enigmática figura, que se
comunica por medio de pantallas gigantes de
televisión, suple a todo personaje político: es
comandante, guardián de la sociedad, juez supremo o
presidente. El mismo Orwell llega a insinuar la
posibilidad de que ya ni siquiera sea una persona
real, sino un mero icono propagandístico.
Un mundo autoritario
La historia escrita durante la primera mitad del
siglo XX, anticipa cómo será Londres en 1984.
Orwell refleja un futuro en el que una dictadura
totalitaria interfiere hasta tal punto en la vida
privada de los ciudadanos que resulta imposible
escapar a su control.
En la trama de la novela, la ciudad es manejada por
un régimen autoritario que controla todo y está
dirigido por el Gran Hermano, el líder con figura
casi divina que todo lo supervisa y vigila los
movimientos de los individuos.
El personaje principal es Winston Smith, un hombre
que desde hace años trabaja el Ministerio de
la Verdad hasta que un día se revela contra el
sistema ya que éste no respeta la intimidad
ni el libre pensamiento.
Además del ministerio donde trabaja Smith, existen
otros tres: el del Amor que se ocupa de los
castigos y la tortura sin reglas que lo regulen, el
de la Paz, que es responsable de hacer que la
guerra se convierta en algo permanente y el de la
Abundancia, donde se hace todo lo posible por que
la gente viva al borde de la pobreza.
La sociedad vive en la pobreza y tiene hambre pero
no se revelan porque no conocen otra realidad.
Fueron engañados por el partido, quien modifica el
pasado, haciéndoles creer que tienen un nivel de
vida mucho mas elevado al que había en tiempos
pasados.
El final de la novela es muy poco alentador.
Después de haber sido derrotado por el sistema y
liberado una vez comprobado que no supone ningún
riesgo, Smith termina cayendo en la manipulación y
adorando al Gran Hermano, algo similar a lo que
sucede con el formato televisivo. Todos sueñan con
ser parte del ciclo y convertirse en estrellas de
la televisión.
El panóptico de Bentham
Después de que Orwell hablara de una sociedad
vigilada por un personaje omipresente y autoritario
llamado Gran Hermano, el filósofo francés Michel
Foucault hizo alusión a un tipo de sistema
carcelario en el que el individuo siente que puede
ser visto en cualquier momento.
La figura arquitectónica de éste régimen es el
"Panóptico de Bentham": una construcción en forma
de anillo que tiene una torre en el centro con
anchas ventanas que abren a la cara interior y
desde la cual se controlan todas las celdas.
Si bien los participantes del reality show no se
encuentran presos, sino que están aislados por
decisión propia y pueden interactuar entre ellos,
el efecto mayor tanto del formato televisivo como
del panóptico es inducir a la persona a un estado
consciente y permanente de visibilidad que
garantiza el funcionamiento automático del
poder.
De esa manera, la vigilancia se hace permanente en
sus efectos, incluso si es discontinua en su
acción. Tal como señala Foucault en su libro
"Vigilar y Castigar", publicado en 1975, el
individuo no debe saber jamás si en ese momento se
le mira, pero debe estar seguro de que siempre
puede ser mirado.
Antes que en la TV, en el cine
La idea de un programa que dura las 24 horas del
día, todos los días, llegó al cine en 1998 con la
película “The Truman Show�?, una crítica a la
televisión dirigida por el australiano Peter Weir y
protagonizada por Jim Carrey.
El film cuenta la historia de Truman Burbank
(Carrey), el primer bebé adoptado por una
corporación para un experimento televisivo.
Habitante de un mundo irreal sin que él lo sepa,
todos sus movimientos son controlados por
unas 5 mil cámaras ya que su vida es parte de un
enorme set de televisión.











