Escapadas: Alcalá La Real se llena de flores por el Corpus Christi
Este 25 de mayo el municipo jiennese celebra esta santa fiesta con un manto de flores por sus calles
(Noticiascadadía/Raquel Portellano).- Este fin de semana Alcalá la Real celebrará su Corpus Christi de una manera muy peculiar, en la que los actos litúrgicos irán acompañados de una procesión donde desfilan los niños y niñas que han recibido la Primera Comunión durante este año. Para ello se adornan las calles por donde pasa el desfile procesional con pétalos de flores realizando alfombras de impresionantes dibujos. También se montan "altares" en diferentes puntos del recorrido que albergan una representación del "Cuerpo de Cristo" y diversos motivos religiosos.
Alcalá la Real se encuentra aproximadamente a 1 hora de Jaén. Podemos llegar hasta este bonito municipio a través de la carretera de Granada, tomando la salida 79 hacia Campotéjar. Es un sitio ideal para pasar un fin de semana lejos del estrés de la ciudad, paseando por sus calles de casas encaladas típicas andaluzas y deleitándose de su patrimonio y gastronomía.
Se ubica en una zona estratégica que comunica el valle del Guadalquivir con las áreas de vega granadinas, a través de los ríos Frailes y Velillos. Su posición estratégica, no sólo sobre el territorio, sino en la misma ubicación de la ciudad (sobre el Cerro de La Mota), le confiere una importancia fundamental en cuanto a las vías de comunicación a lo largo de la historia, lo cual viene a confirmar su importancia cuando esta área se convierte en zona de frontera durante la Edad Media con el reino de Granada.
De ahí la importancia de la Fortaleza de “La Mota”, que fue creada por los musulmanes en torno al año 1000 para su defensa, y más tarde pasó a manos de los cristianos en 1341, un poco antes de la caída del reino nazarí, concretamente a manos de Alfonso XI de Castilla, que fue quien le concedió el título “La Real”.
La Fortaleza de La Mota está situada en el cerro con el mismo nombre, y que además posee una dilatada historia. Este cerro fue ocupado desde la Prehistoria, ya que fue una de las últimas ubicaciones donde permanecieron los Neandertales, más tarde estuvo habitado por los Iberos, Romanos, Árabes, y finalmente los cristianos. Dentro de la Fortaleza podemos encontrar La Iglesia Mayor Abacial, primeramente, fue un templo gótico, remodelado tras la toma de Granada, ya en estilo Renacentista.
Se comienza su reconstrucción en el siglo XVI según las trazas de Martín de Bolívar, y su estructura gótica de bóvedas estrelladas se recubre con decoración plateresca. Las capillas funerarias se conciben como monumentales portadas platerescas, al igual que los arcos.
El resto de la iglesia es fruto de la transformación llevada a cabo en el siglo XVI por Ambrosio de Vico; posteriormente, los maestros Luis González y Fray Cristóbal de San José levantan la cabecera a modo de gran arco de triunfo dividido en tres arcos a la misma altura; mientras la Sacristía, anexa al templo, la realiza Ginés Martín de Aranda en el siglo XVII. Como testimonio de la iglesia primitiva sólo queda en pie la Capilla del Deán Cherinos.
El espacio interior se organiza en tres naves de dos tramos cada una, con coro alto a los pies. Es muy notable su Capilla Bautismal, con doble portada renacentista y bóveda de casetones, que algunos autores atribuyen a Jacobo Florentino, notable arquitecto de origen italiano que trabaja en las zonas de Granada y Murcia a principios del siglo XVI.
Desde el exterior se accede a la iglesia a través de una portada con arco de medio punto decorado con palmetas de acanto en las dovelas. Existen otras dos portadas, que son de estilo manierista. También en el exterior se pueden ver los contrafuertes rematados por pináculos y la majestuosa torre coronada por un capitel de cantería, que se levanta intencionadamente por encima de la altura de la fortaleza como símbolo de de la victoria cristiana sobre el antiguo poder musulmán.
La soledad en la que quedó el templo a finales del siglo XVIII, pues la ciudad se había consolidado y extendido por el llano desde hacía ya más de dos siglos, y el incendio provocado por las tropas francesas en su huida de la ciudad después de su ocupación en 1810, pondrían fin a su actividad y a parte del edificio.
Visita obligada es la Alcazaba, un recinto fortificado de forma triangular que consta de tres torres: la Torre del Homenaje, la Torre de la Campana (también llamada Torre de la Vela) y la Torre Mocha. La Torre del Homenaje es la mayor de las tres, con unos 20 m de altura, desde cuya cúspide se puede vislumbrar Sierra Nevada hacia el Sur. Ambas edificaciones son un hito visual para toda la ciudad y la comarca circundante, desarrollándose en la actualidad importantes obras de rehabilitación en las mismas.
Alcalá cuenta con una de las murallas más extensas de Andalucía, salpicada por diferentes torres de las cuales las más imponentes son la Torre de la Cárcel y la Puerta de la Imagen. En el interior, los restos de la antigua Alcalá reposan a la sombra de la Iglesia Mayor y de la Alcazaba. Actualmente está siendo restaurado.
Otra parada imprescindibles es el Palacio Abacial que corresponde al siglo XVIII, cuando la población abandona el alto de la mota definitivamente para trasladarse al llano. Es un edificio neoclásico con influencia francesa e italiana. Posee un claustro interior, con un patio y tres galerías abiertas al mismo. En la actualidad alberga el Museo de Alcalá la Real y una oficina de información turística.
Gastronomía
Como "no solo de monumetos vive el hombre" después de una inolvidable visita a la Fortaleza de la Mota, qué mejor que disfrutar de la gastronomía y las gentes de Alcalá la Real.
Empezando por los bares de tapas, podemos hacer una visita al “Rincón de Pepe”, “Bar Joyma” o “La Taberna del Curro”, donde podremos abrir el apetito con una cerveza o bueno vino acompañado de algún aperitivo.
Más tarde es hora de disfrutar de la gastronomía propiamente dicha de Alcalá la Real, en uno de sus restaurantes como por ejemplo el “Restaurante Andalucía”, degustando comida típica como por ejemplo: Ajoblanco, Cachoreñas, Choto al Ajillo, Gazpacho alcalaíno, Guisos de Perdiz, Lomo de Orza, Papajotes, Pestiños…
Tras la buena comida, podemos pasar una tarde en compañía de buenos amigos visitando alguno de los pubs y cafés del municipio, como por ejemplo; “Corner-café”, “Café Pub Madeira”, “Fashion Café” o “Café Pub L@ lola.es”, donde podemos alargar la sobremesa hasta la noche o… “Hasta que el cuerpo aguante”.















