Evitar incendios en Cazorla, Segura y Las Villas
Medio centenar de personas ha trabajado en un área de 500 hectáreas para evitar la reproducción de larvas ips sexdentatus y tomicus
(Ncd).- La Consejería de Medio Ambiente de la
Junta de Andalucía ha realizado tratamientos
preventivos de plagas en un perímetro de 500
hectáreas de terreno de la zona del Parque Natural
de Cazorla, Segura y Las Villas donde se restaura
la zona afectada en 2005 por el incendio forestal
que se produjo por una tormenta eléctrica y que
afectó a una superficie de 6.000 hectáreas.
La delegada provincial de Medio Ambiente, Amparo
Ramírez, ha destacado que medio centenar de
personas, de las 500 que trabajan haciendo labores
de restauración a través de la empresa pública
Egmasa, han estado dedicadas al tratamiento con
insecticida específico de los pinos de la
zona.
Estos árboles han quedado muy debilitados por la
falta de lluvias y corrían el riesgo de ser
infectados por algunos pies quemados, donde se han
encontrado larvas de ips sexdentatus y tomicus. “La
llegada de las lluvias, la altura y el frío han
sido factores determinantes para convertir en mucho
más efectivo el tratamiento que se aplica. Han
ejercido de control natural�?, destaca
Ramírez.
Así, a lo largo de las últimas semanas se ha
procedido a la corta de pies dispersos para que no
desarrollaran las larvas y la aplicación del
insecticida con la ayuda de dos motobombas. En
algunos casos, se han dejado algunos pinos en pie
para que ejerzan las labores de “señuelos o cebos�?
en caso de verse afectados por estas larvas.
La Delegación de Medio Ambiente ha seleccionado una
de las variedades de producto más extendidas en el
uso sobre cultivos debido a su control efectivo y a
la mínima toxicidad para los mamíferos. Controla
una gran gama de insectos con su aplicación. De
esta forma, se evita que los trabajos de
restauración y reforestación de la zona se vean
afectados por cualquier plaga que pudiera aparecer
en una zona debilitada en sus defensas naturales y
que intentara colonizar los pies sanos. El
tratamiento se ha centrado en la madera y las ramas
de los fustes o árboles en pie de la zona tratada.
La época elegida para el tratamiento coincide con
la de mayor potencialidad de aparición, algo que se
ha atajado con el trabajo de los técnicos.
Las larvas de ips sexdentatus y tomicus se
transforman en insectos tras su paso por la fase de
pulpas, se refugian en la corteza de los pinos
horadándolos y, en caso de encontrarse con una
infección de este tipo es necesario comprobar que
existan agujeros de salida en el tronco y las ramas
más gruesas para controlar que hayan abandonado el
pie. El árbol afectado presenta, además, un color
cobre o alimonado en sus ramas.










