Famosas que dicen "no" a la silicona
En medio de una sociedad en la que tener pechos grandes se convierte casi en una condición sine qua non para alcanzar el éxito, ellas se agarran a lo que la naturaleza les dio
(Noticiascadadía/M1).- ¿Quién dijo que para ser
atractiva había que tener pechos prominentes? En
medio del boom por las siliconas, existe un grupo
de mujeres que le ponen el pecho al asunto,
literalmente, y demuestran que se puede ser bella y
exitosa por más que no se tenga la delantera de
Luciana Salazar.
Haciendo un poco de historia, la ilusión de los ’90
de poder comprarlo todo fue tan intensa que también
abarcó el cuerpo. En consecuencia, la fantasía de
tener unos pechos enormes fue el exponente máximo
de esta filosofía de vida y hoy la cirugía
de mamas es un recurso de belleza
generalizado.
A tal punto se extendió esta práctica que hacerse
las lolas parece casi un paso ineludible para una
mujer que quiera seguir la moda. Como consecuencia,
los pechos naturales, esos que se achatan al
acostarse y están siempre sometidos al acecho de la
fuerza de gravedad, parecen un signo de
abandono.
Para Irene Meler, psicóloga y
coordinadora del Foro de psicoanálisis y género de
la Asociación de Psicologos de Buenos
Aires, la explosión de las siliconas tiene que
ver con la persistencia de la imagen
femenina como objeto sexual.
Sin embargo, existen mujeres famosas que sirven de
ejemplo al resto de sus pares y rinden culto a la
idea de que es posible independizarse de los
modelos hegemónicos de belleza. Así es como
Florencia Raggi, Mariana Fabbiani,
Dolores Fonzi, Laura Oliva, Belén
Blanco, Jazmín Stuart, Florencia Torrente (la hija
de Araceli) y Laura Novoa (por sólo mencionar
algunos casos de la farándula local), supieron
explotar una estética diferente y
auténtica.
En las pasarelas, Valeria Mazza fue de las pioneras en desistir al implante mamario. La rubia de facciones perfectas manifestó en más de una oportunidad su postura anticirugías y pese a ser chata, se ganó un lugar privilegiado en la moda internacional. En este mismo ámbito, Anamá Ferreira recomienda a las alumnas de su escuela de modelos operarse sólo cuando represente un gran complejo. "Estoy en contra de las transformaciones que sean agresivas con el cuerpo".
Fuera de las fronteras argentinas, celebrities
de la talla de Gwyneth Paltrow
también son parte del dogma de las chicas sin
lolas. La reconocida actriz de Hollywood brilla por
su talento y belleza física, mismas
cualidades con las que años atrás enamoró nada más
y nada menos que a Brad Pitt, uno
de los hombres más deseados del planeta.
Sin ir mas lejos, hace unos años, la misma
Shakira ya le decía a Antonito de
la Rúa en la letra de su hit
“Suerte�?, que menos mal que sus
pechos eran pequeños para que no los confunda con
montañas.
“Son modelos de mujeres que pueden tener una imagen pública sin ser perfectas. Le hacen bien al resto e independizan la actividad que realizan de los estándares de belleza actualmente exigidos�?, resumió.
En la vida cotidiana y con los
hombres
Para las chicas que resisten a las siliconas, en el
día a día, no hay nada que no se
resuelva con un buen push up y un escote
que favorezca lo poco que hay. Yanina (22) dice que
el hecho de no tener lolas grandes no le genera
muchos problemas. “A veces me veo y me siento una
tabla y hay otras que no me veo nada mal. Eso
depende de mi estado de ánimo. Hay algunas remeras
que quedan mal si sos chata peor nadie se quejó de
mi tamaño�?, comentó la
joven.
Además, las chicas que se enorgullecen de tener
poco busto se muestran tan seguras de sí mismas que
el hecho de no tener volumen tampoco les preocupa
en relación con los hombres y la sensualidad.
Para Meler, el erotismo no se construye
sobre la base de un estímulo universal, en éste
caso los pechos grandes. Por el contrario,
según la psicóloga, considerarlo un problema es en
sí el verdadero problema.
“Ahora que tomo pastillas anticonceptivas tengo
ochenta y cinco. Pero la verdad es que hasta ahora
más bien me las elogiaron. Es que no pasa tanto por
el tamaño sino más bien por la forma. Igual de vez
en cuando, mi novio me tira en chiste que no tengo
nada de lolas, pero todo queda en la broma�?,
confesó Luciana (24).












