Fenacore aboga por la integración “real y efectiva” de los regantes en la planificación y gestión del agua
(Noticiascadadía).- El presidente de los
regantes -que intervino ayer en unas jornadas sobre
Planificación Hidrológica organizadas por Expansión
Conferencias- abogó por la integración de los
regantes en los nuevos Comités de
Autoridades Competentes de cada
confederación hidrográfica, de forma que se respete
su participación mínima fijada por ley en un tercio
del número total de vocales, sin menoscabo de que
pueda ampliarse para dar cabida a nuevos usuarios
relacionados con el agua (asociaciones de
consumidores y usuarios, ONG´s, etc.).
Según Del Campo, con la participación de los
usuarios en estos nuevos órganos de gestión del
agua se conseguirá que no sean órganos "meramente
políticos" -pilotados exclusivamente por la
Administración Central y las autonomías- los que
dispongan del "máximo poder" de decisión, al margen
de los Consejos de Cuenca y de los propios
usuarios.
El presidente de los regantes recordó que la
participación de los usuarios en la gestión y
planificación del agua es un mandato legal que
contempla en su articulado la Constitución Española
(9.2, 51 y 105), la Directiva Marco de Aguas (DMA)
(13, 14 y 16) y la Ley de Aguas. Esta última en su
artículo 14 especifica que "los verdaderos
protagonistas en el dominio público hidráulico son
los usuarios de las aguas".
Según el presidente de Fenacore, Andrés del Campo,
"los usuarios son los que tienen intereses
económicos, los que hacen un uso productivo del
agua y los que soportan los costes del agua
derivados de las obras y embalses, contribuyendo al
mantenimiento de las Confederaciones Hidrográficas.
Por tanto, parece ilógico que se exija un esfuerzo
a los usuarios en el ahorro de agua y, al mismo
tiempo, se disminuya su participación".
Participar en la toma de
decisiones
Por otro lado, el representante de Fenacore
aprovechó su intervención en esta jornada para
instar al Gobierno a que contemple la participación
de las comunidades de regantes -reconocidas por ley
como Corporaciones de Derecho Público- en las
decisiones sobre políticas hídricas y, en concreto,
se refirió a la nueva Conferencia Sectorial del
Agua, donde pidió que los regantes puedan tener voz
aunque no derecho de voto.
En opinión de la Federación, la propuesta que
plantea la reforma de la Ley de Aguas de separar el
actual Consejo Nacional del Agua
(CNA) en dos órganos, uno de carácter
político conformado por las distintas
Administraciones Públicas -Conferencia
Sectorial del Agua- y otro de carácter
meramente consultivo- integrado por representantes
de la sociedad civil y los usuarios- supone
"vaciar" a ese órgano consultivo superior (CNA) de
contenido y representatividad, pudiendo conducir a
la toma de decisiones arbitrarias por parte del
Gobierno.
Según Del Campo, "con las competencias y la
composición actual del Consejo Nacional del Agua
están presentes todos los actores y es necesario
alcanzar consensos con las comunidades autónomas,
los distintos agentes sociales y los usuarios, que
administramos y gestionamos más del 70% del agua.
La Conferencia Sectorial es negativa en cuanto que
aísla y separa a los usuarios y a los agentes
socioeconómicos de las distintas
Administraciones".
Respetar la unidad de cuenca
Finalmente, el presidente de Fenacore hizo mención
a las reformas estatuarias y la titularidad
exclusiva sobre las aguas que algunos gobiernos
autonómicos parecen haberse arrogado en este último
año. En este sentido, recordó que el Ejecutivo
Central debe defender y respetar la unidad de las
cuencas hidrográficas, asumiendo siempre un papel
director y relevante en la gestión de la política
hidráulica para evitar "posturas localistas" y
"egoístas" en el tema de agua
En este sentido, indicó que el Ejecutivo Central
debe administrar el agua defendiendo los intereses
generales y limitarse a actuar como árbitro entre
los diferentes usuarios, conciliando sus intereses
y armonizando los usos, pudiendo aumentar sus
atribuciones "de manera excepcional" en situaciones
concretas de tensión, sequías graves o conflictos
entre los propios usuarios.











