"Hay una frase de Winston Churchill con la que estoy de acuerdo: nunca ir en busca de medallas, siempre aceptarlas y nunca llevarlas. Así pienso yo"
Viggo Mortensen aclaró, no obstante, no ser "muy admirador" del mandatario británico, porque "fue pionero en el bombardeo de civiles en Irak"
(Noticiascadadía/Agencias).- Ganador
recientemente del premio British Independent Film
Award por su interpretación de un tatuado y
violento miembro de la mafia rusa en
Eastern Promises, recordó que a él
no le suelen proponer para demasiados galardones y,
aunque no tiene nada en su contra, "no son lo más
importante".
"Los premios siempre son algo
relativo, a veces aparecen ahí películas y
directores mediocres, en realidad es cuestión de
suerte; a Cronemberg nunca lo nominaron al Óscar,
algo que me parece increíble", explicó el actor,
que consiguió fama mundial gracias al personaje de
Aragorn en la saga de Lord of the
Rings.
Su trabajo
Para el artista, trabajar con el director
canadiense, considerado por muchos como un
realizador de culto gracias a filmes como
Scanners, Videodrome, M. Butterfly o
Crash es especial.
"Lo admiro como artista y lo quiero mucho
como amigo; posee un talento superior al
de la mayoría de los directores del mundo, por lo
que quería preparar el papel adecuadamente, para
entregarle un trabajo profesional", explicó el
actor, que pasó diez años de su infancia en
Argentina.
"Para afrontar el papel, aprendí técnicas
del ejército ruso, leí mucho y tomé mucho
mate (...) entonces me dije, ¡adelante!", afirmó
entre risas.
La cinta, según Mortensen, trata de hacer ver que
hay que esforzarse por entender los motivos
que llevan a la gente a realizar ciertas
acciones, para lo que es necesario "sentir
con ellos y comprenderlos".
"De eso trata la película, igual que A History
of Violence, de amor y comprensión a
pesar de momentos brutales y
circunstancias complicadas", señaló.
Mortensen, el capitán Alatriste en la cinta
española realizada por Agustín Díaz Yanes, reveló
algunas curiosidades sobre el filme que le puede
deparar una candidatura al Óscar y en el que
aparece uno de sus verdaderos tatuajes,
aunque modificado.
"Me cambiaron una letra 'h' pequeñita que tengo
tatuada en la muñeca derecha; me las dibujaba mi
hijo cuando aprendía a escribir mientras yo leía o
hablaba por teléfono, y cuando vi la que hizo allí,
pensé que quedó lindísima y decidí
transformarla en tatuaje", comentó.














