Hipotecados por la crisis
Por Josep Esteve Rico Sogorb
(Noticiascadadía/Opinión).- Ante la crisis,
frente a la rápida actuación del ejecutivo
británico nacionalizando la banca para evitar su
quiebra -según Paul Krugman, Premio Nobel de
Economía, es acertado- tenemos los cien mil
millones de euros de avales que el Gobierno de ZP
ha insuflado a la banca con próximas compras de
acciones -más intervencionismo es imposible- como
principal medida impactante contra la situación
actual de recesión económica. Unos expertos opinan
que la medida inglesa nacionalizadora no es idónea
o resulta demasiado injerente y acaparadora -ven un
amenazante control estatal sobre la banca privada-
y otros afirman su buena naturaleza y destacan que
es la única medida capaz de impedir el cierre de
entidades bancarias y la malventa barata de bancos
a postores extranjeros. Otros, en cambio, aseguran
que en España, la intervención del Estado es algo
intermedio entre la total nacionalizacion y el
exclusivo carácter privado de la banca española.
Esa inyección estatal de millones y la posible
entrada como accionista del Gobierno ZP en la banca
privada, es una medida importante y necesaria para
salvar a una de las piezas clave de la economía
pero a la vez es incompleta y parcial porque sólo
beneficiará directa, preferente y prioritariamente
a bancos y cajas de ahorro, que bastantes ganancias
acumularon en los años de bonanza. Nuestras
entidades bancarias y de ahorro son las menos
afectadas de Europa y las que mayores beneficios
poseen. Han sido las primeras en clamar al cielo y
adelantarse pidiendo al Gobierno ayuda económica y
éste ha respondido rápida y magnánimamente.
Enhorabuena, banqueros, chapeau. Sin embargo no veo
visos de que los bancos suavicen su postura ni den
más facilidades a sus clientes en crisis y menos
aún que apliquen la Ley Concursal a los sufridos
hipotecados, porque, trincados esos milloncejos de
ZP -bueno, de todos los españoles que pagamos
impuestos- seguirán con el grifo cerrado y la
negativa a dar créditos que deban crear riqueza
productiva como empresas y negocios, aunque tengan
sus razones ante la morosidad y el endeudamiento
actuales. La pescadilla se muerde la cola. Ellos no
dan dinero porque temen no recuperarlo y los demás
no pueden crear empleo y empresas porque no reciben
créditos de aquellos.
En esta complejidad, la Economía está formada
además, por otros agentes igualmente importantes e
imprescindibles: empresarios -exactamente pymes y
autónomos- y trabajadores. Sin ellos, la cosa queda
coja, incompleta y parcial. Muy bien, ahi van esos
millones para los que más tienen y arriesgan, la
banca y la gran empresa, pero, ¿y los que menos
poseen? ¿Y los trabajadores, consumidores
españolitos de a pie, torturados y amargados
hipotecados que no llegan a fin de mes so amenaza
de perder su piso? ¿Y los autónomos que cada día
son miles de menos para contribuir al sistema? ¿Y
qué pasa con quienes no pueden hoy apenas ni comer
teniendo que recibir ayudas básicas de ONGs y
entidades humanitarias como Cáritas por culpa de
una crisis que les da de lleno? Pues res de res,
nada de ayudas del Gobierno, que nos muramos de
hambre; que nos quiten casas, ahorros, coches y
empleos; que nos jodamos, vamos. Urgen medidas
también para estos colectivos que son la base del
pilar de la economía, no solo para la banca. ¿A qué
esperas ZP, a que te lo recuerde Rajoy? Mira las
encuestas, míralas...










