Hollywood recuerda a Valenti como el hombre que sacó al cine de la censura
En su juventud Valenti se ganó la vida en teatros de segunda de Houston donde colocaba carteles a cambio de pases gratis para ver películas
La figura de Jack Valenti, el ex presidente de la Asociación Estadounidense de Cine fallecido el pasado 26 de abril, es recordada como la del hombre que sacó a Hollywood de la censura.
Valenti murió hoy a los 85 años como consecuencia de las complicaciones de una embolia sufrida el mes pasado, informó el organismo que presidió durante más de tres décadas hasta 2004.
Conocido como el "pequeño gran hombre" de Hollywood por su corta estatura pero su indeleble presencia, tanto seguidores como detractores recuerdan como su mayor logro la creación del sistema actual estadounidense de calificación de películas.
Valenti fue el encargado de crear un código de letras, desde la G para todos los públicos hasta el casi pornográfico NC-17, para orientar al público sobre la idoneidad de cada cinta.
Con este político hijo de inmigrantes italianos al frente de la Asociación Estadounidense de Cine, Hollywood navegó desde los tiempos de la censura hasta enfrentarse a otros problemas más recientes como la piratería o las nuevas tecnologías digitales.
Este mediador entre la industria de Hollywood y el mundo de la política siempre se mantuvo con un pie en cada una de estas áreas.
De ahí que entre sus amigos más cercanos estuvieran tanto Frank Sinatra como el fallecido ex presidente Lyndon B. Johnson.
Y entre sus recuerdos más imborrables el que dejó en su mente su presencia en la caravana presidencial donde el entonces presidente John F. Kennedy fue asesinado o ese filme que citó en más de una ocasión como su preferido, "A Man for All Seasons" (1966).
"Jack era un hombre del espectáculo, un caballero, un orador y un defensor infatigable de su país, de sus películas y de las libertades que tanto importan en este mundo", afirmó hoy su sucesor al frente de la Asociación, Dan Glickman.
Jack Joseph Valenti nació en Houston el 5 de septiembre de 1921 y su pasión por la política surgió muy pronto, a los 10 años, cuando asistió a su primera manifestación y fue invitado a dar un discurso.
La pasión cinematográfica iría a la par porque en su juventud Valenti se ganó la vida en teatros de segunda de Houston donde colocaba carteles a cambio de pases gratis para ver películas.
Piloto durante la Segunda Guerra Mundial, su vida cambió cuando conoció al entonces senador Johnson (1956) y junto a quien creció una amistad que le situó a su lado como consejero especial.
Valenti de hecho estuvo a su lado en el Air Force One cuando Johnson fue nombrado presidente tras el asesinato de Kennedy.
Tuvo que pasar una década hasta que en 1966 las luces de Hollywood ganaran a este político invitado por dos destacadas figuras de la industria, los magnates del cine Lew Wasserman y Arthur Krim, a mediar entre ambos campos.
Su primera gran batalla la libró contra el código Hays y su censura abierta contra todo aquello que oliera a sexo, drogas, vocabulario soez o violencia.
Incluso las imágenes de una mujer dando a luz estaban prohibidas antes de la llegada de Valenti a la Asociación.
Valenti siempre defendió que su sistema ofrecía una orientación, no una prohibición, y que contó durante décadas con el apoyo de los padres de familia.
También contó con los años con un número cada vez mayor de detractores, entre ellos el español Pedro Almodóvar, por lo que muchos en la industria vieron como una autocensura que convertía aquellas películas calificadas con un NC-17 en un producto de difícil exhibición en salas comerciales en EE.UU.
La política de Valenti también dio grandes traspiés en sus últimos años con la decisión de prohibir los famosos "screeners" o cintas de vídeo o DVD que se reparten entre los miembros de la Academia a la hora de votar a los Óscar.
Valenti tomó esta decisión como forma de luchar contra la piratería pero perdió la batalla tanto en los juzgados como en la calle.
Sin embargo, su figura es recordada en la industria como un hombre que defendió a Hollywood frente a las corrientes más conservadoras.
Un hombre también que disfrutó de esa luz pública que le dio el cargo, siempre dispuesto a comparecer durante la ceremonia de los Óscar y a disfrutar de un momento Hollywood junto a sus amigos en esta industria como Kirk Douglas, Sydney Poitier y la belleza de Sophia Loren, por quien siempre sintió una gran admiración.













