Jaime Cantizano sabía que Ana Obregón quería darle "una lección"
El escándalo del guardaespaldas de Ana Obregón, la implica a ella misma
(Noticiascadadía/20M).- Juan Luis Galiacho, el periodista colaborador de Interviú encargado de investigar al guardaespaldas de Ana Obregón, ha declarado que el presentador Jaime Cantizano estaba informado de que la actriz quería darle "una lección".
"En el mes de diciembre le avisé de que Obregón había pedido a su guardaespaldas que se encargara de darle una paliza", explica Galiacho.
La causa del enfado de la actriz y bióloga
contra Cantizano sería, según recoge
interviú, la intención de
su programa de emitir unas imágenes en las que
aparecía el hijo de Obregón y que, finalmente, no
se llegaron a difundir.
El presentador televisivo reaccionó primero con
"escepticismo" ante el aviso de Galiacho, y se
preguntaba "cómo es posible esto, si él solo es el
conductor del programa y está al margen de sus
contenidos", prosigue el periodista, quien afirma
que el comportamiento de Cantizano cambió después
de que la Guardia Civil le confirmara la
información e, incluso, barajó contratar un
escolta.
Para Galiacho, el silencio de Cantizano sobre
este asunto "ha permitido a la Policía hacer su
trabajo", detener al ex guardaespaldas de la actriz
y, además, tener pruebas para desmantelar a "esos
matones de la noche de Madrid que son capaces de
dar una paliza e, incluso, matar por 10.000 ó
12.000 euros".
Esos matones de la noche llevan trabajando muchos
años para toda la familia García
Obregón.
Al parecer, la Policía interceptó la fatídica
llamada en la que Obregón encargaba a su jefe de
seguridad, Eloy Sánchez Barba, dar
un escarmiento a Cantizano, por casualidad y a raíz
del asesinato de un hombre en Madrid. Los agentes
sospechaban que Sánchez Barba estaba vinculado a
ese homicidio y por esa razón pincharon su
teléfono. El guardaespaldas se encuentra ahora en
la cárcel por ese motivo.
Por último, Galiacho recuerda que si Jaime
Cantizano se persona en la causa contra
Ana Obregón o si la Fiscalía actúa de oficio,
"estaríamos hablando de un delito penal", por lo
que Obregón no sólo tendría que sentarse en el
banquillo, sino, además, tendría antecedentes
penales e, incluso, podría pasar una temporada en
la cárcel.













