La ingeniería experiencial, una nueva oportunidad para los profesionales de la formación
(Noticiascadadía).- La ingeniería
experiencial tiene un amplio campo de
desarrollo profesional como herramienta de
validación y optimización de las prácticas motrices
utilizadas en diversos programas formativos. Desde
la base científica de la Praxiología
Motriz se pueden diseñar, organizar,
validar y controlar actividades y situaciones que
proporcionan experiencias “pedagógicamente
adecuadas” a lo que se quiere enseñar: conductas
individuales, competencias laborales, habilidades
sociales, actitudes responsables e integración
cultural.
La ingeniería experiencial permite conocer con
rigor las acciones, conductas y emociones que
provocan las diferentes situaciones pedagógicas,
con lo que facilita el entrenamiento y ayuda en la
evaluación a los profesionales, ofreciendo
respuestas precisas y objetivas a los
participantes. Esta disciplina consigue
sistematizar el aprendizaje “experiencial”
aportando soluciones a los objetivos pedagógicos
propuestos. De este modo, la asertividad, la
empatía, el liderazgo, la capacidad de
comunicación, son facultades que se pueden
vivenciar y por tanto identificar y entrenar en
múltiples entornos, igual que un futbolista se
entrena cuando va a lanzar un penalti.
La Ingeniería Experiencial permite obtener informes
complementarios a los test de personalidad de otras
disciplinas, lo que abre nuevas posibilidades para
la elaboración de perfiles individuales, en
relación a las capacidades de relación social de
los participantes. Así, con el uso de “ludogramas”
se obtienen perfiles praxiológicos individuales y
grupales que se refieren a criterios objetivos
derivados de la situación, no de las opiniones
subjetivas del observador, con lo que no hay
posibilidad de falseamiento en los datos finales
obtenidos.
Así, la Ingeniería Experiencial es perfectamente
aplicable en sectores educativos, sociales,
deportivos, corporativos: en la educación y
formación en conductas, valores y habilidades
directivas (personales, sociales y relacionales);
en prevención de riesgos laborales y de tráfico; en
mediación profesional y solución de conflictos; en
selección y evaluación de personal; para coaching
de alta dirección; para responsabilidad social
corporativa y, en general, en cualquier ámbito
donde existan interacciones personales que deban
ser optimizadas.
El Dr. De Marimon, doctorado en el
Departamento de Pedagogía y Picología de la
UdL, con más de 20 años de experiencia en
formación y pionero en la aplicación de esta nueva
disciplina científica en el mundo corporativo a
nivel mundial, señala que “la Ingeniería
Experiencial no debe confundirse con otros
programas de formación que se relacionan con la
realización de actividades lúdicas al aire libre,
como el Outdoor training o actividades físicas y
juegos (Team Building) o simulaciones por
ordenador, pues los responsables de estas
propuestas no realizan ningún análisis previo de
validación sistémica de las actividades que
proponen”, asegura. Igualmente, Carlos Bustos,
creador del modelo de desarrollo de negocio y de
las herramientas de análisis corporativo previo “no
pretendemos ser los únicos que ofrezcan este
servicio sino que nuestra intención es la de
propagar esta nueva ciencia con el fin de facilitar
una nueva utilidad para los profesionales de los
RRHH, de la RSC y de la formación como complemento
a otras disciplinas”, asegura.
En la actualidad, el proyecto está en fase de
lanzamiento y viene avalado por un grupo de
eminentes catedráticos que dirigen varios
laboratorios universitarios de investigación
praxiológica y cognitiva.












