“Las miradas de shaprut”, un recital alucinado y alucinante
(Noticiascadadía/Rafael Cámara Expósito, Presidente de ‘Iuventa’ (Tarbut Jaén). Esta tarde, a las 20,30 horas y en los históricos Jardines de Jabalcuz, a los pies de la "Montaña Negra", en la ciudad de Jaén,se desarrollará el espectáculo poético musical "Las Miradas de Shaprut", obra del poeta Javier Cano y del guitarrista Mariano Cárdenas, dos artistas naturales de Jaén y de reconocido prestigio. Se trata de un acto promovido por el Patronato de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Jaén.
El recital es el resultado de conjugar el trabajo de un compositor y un poeta. Está inspirado en la figura del judío natural de Jaén "Hasday ibn Shaprut" (nacido el año 915), un sabio andalusí que llegó más allá de donde nunca hubiera imaginado la minoría judía de la que fue representante y príncipe. Un español que supo aunar esfuerzos entre culturas y credos diferentes en pro del avance científico. Un andaluz que superó las dificultades diplomáticas de un Mediterráneo repleto de inseguridades, trascendiendo fronteras y formas y alcanzando dignidades honoríficas en Oriente Próximo o contactos, casi inexplicables hoy, con un rey a orillas del Mar Carpio.
Un sabio entre sabios, destinatario de poemas y alabanzas, cuyo nombre se refleja en innumerables textos históricos y cuya figura es incluso inspiradora de varias novelas. El sabio entre sabios, que también ha inspirado a dos jienenses, Mariano Cárdenas y Javier Cano, sus paisanos mil años después, que rompiendo el tópico de que nadie es profeta en su tierra, han bebido del ingente saber de un jienense tan lejano en el tiempo y tan cercano a su sensibilidad artística para, salvando los inevitables abismos que los separan, poder adentrase, con su inspirada obra, en las miradas más íntimas y personales de un hombre del que sólo conocemos una enorme, pero mínima parte de su labor. "Las Miradas de Shaprut" vieron la luz en la tierra natal de la figura inspiradora, retornando, como el propio sabio recita en primera persona a través de la voz del poeta: "regresaba al lugar de mi nombre, al primer tránsito de mi sangre, como el niño que regresa a la tierra despojándose del barro todavía, como el hombre que alcanzara la edad de su pasado ...".
Pero el Hasday que inspira las "Miradas de Shaprut" no es únicamente el Hasday científico y documentado, el sabio andalusí que se estudia en universidades o centros culturales. El Hasday que inspira la obra de Cano y Cárdenas es también, y en gran medida, aquel que nos trasladan como buscador de tesoros ocultos, descubridor de la panacea universal, portador de secretos que no trascendieron a las generaciones que lo siguieron, descendiente del mismísimo profeta Moisés o conocedor de objetos mitológicos como el Espejo y la Mesa de Salomón, cuidadosamente custodiados en una cámara secreta de la península ibérica, hasta la llegada de los musulmanes en el siglo VIII, y que una visión borgiana de dicha fábula ubica en Jaén. Un Hasday de abismos insondables, como la propia obra poético musical que hoy se podrá disfrutar en un escenario singular, los Jardines de Jabalcuz, con pensamientos y especulaciones hechos palabra y música, que trascienden la realidad conocida, alcanzando espacios ocultos pero no ajenos.
La música y la palabra se funden en una obra que es imposible asimilar en su conjunto debido al enorme calado metafísico que encierra, haciendo que el espectador/a se vea envuelto en un espacio distinto de su propio interior, como si de una oración se tratara, llegando a sentir por momentos la levitación del alma o espíritu, con unos sones y una prosa poética que tiene mucho de esotérica, como los misterios más herméticos, como la vida del propio Hasday, inexplicablemente humanista varios siglos antes de que el Renacimiento tan siquiera diera sus primeros balbuceos.









