Los curas que hacen furor con sus 70.000 calendarios de 2008
En Italia ya son un clásico
(Noticiascadadía/RED).- Aunque no muestra
mujeres desnudas, hace furor con sus doce imágenes
-una para cada mes- de sacerdotes jóvenes, de
tradicional sotana negra y cuello blanco, con el
Vaticano u otros monumentos de fondo. Aunque muchos
creen que se trata de modelos disfrazados de curas,
se trata de religiosos, o aspirantes a serlo, de
carne y hueso, verdaderos.
Este año, sin embargo, el Calendario romano cometió
un traspié, que hizo que su fama trascendiera las
fronteras de Italia. En España, en efecto,
descubrieron que entre la nueva serie de "curas
guapos" el "padre-mes de marzo" es un vendedor
inmobiliario de 21 años llamado David Ruiz Suárez.
Muy fotogénico, con su túnica blanca y cruz, y
mordiendo sensualmente un bizcocho en la imagen, el
muchacho participaba en una procesión de la
Confraternidad de la Sed, en Sevilla.
"No entiendo cómo pudo pasar, evidentemente me han
confundido, porque llevaba una túnica, pero jamás
me di cuenta de que me estaban sacando una foto, ni
nadie me pidió permiso para utilizarla en un
almanaque", protestó el joven, que se dedica a la
compra y venta de departamentos en Sevilla, y que
ahora saltó a la notoriedad.
"Yo no podía interrumpir la procesión para
preguntarle a quien yo creía un clérigo, o un
monaguillo, autorización, nombre y apellido", se
excusó el fotógrafo veneciano Piero Pazzi, creador
del exitosísimo Calendario romano . "Se trata de
una foto muy espontánea, que saqué hace dos años en
Sevilla, durante la Semana Santa, una imagen muy
especial, porque el joven justo estaba mordiendo un
bizcocho", dijo.
Pazzi contó que en el almanaque de 2008 también hay
otro español, que es un sacerdote de la diócesis de
Valencia, que posó para él con la Fontana de Trevi
como fondo. Aunque no quiso identificarlo con
nombre y apellido después del revuelo que hubo con
el joven vendedor inmobiliario, el cura ilustra el
mes de enero.
Si bien tiende a sacar fotos por sorpresa, de
hecho, Pazzi también suele convocar a un casting al
que suelen responder aspirantes a sacerdotes, o
sacerdotes, de todo el mundo. Y tiene un sitio Web
para detalles: www.calendarioromano.org.
"Para el año que viene me contactó un seminarista
brasileño, pero lamentablemente yo no puedo viajar
hasta allá", contó con gran entusiasmo Pazzi, que
espera que el candidato igualmente le mande una
foto, y que detalló que hasta el momento no pudo
inmortalizar a ningún argentino. "Pero a través de
su medio puedo lanzar un llamado: si alguien quiere
ponerse en contacto conmigo será más que
bienvenido", invitó.
¿Como se le ocurrió la idea de hacer un almanaque
con curas jóvenes? "La verdad es que intenté crear
un instrumento de ayuda al turista, porque en el
calendario también hay información sobre el
Vaticano, combinándola con imágenes de personas
jóvenes, que demuestran el interés de los jóvenes
en la Iglesia", contestó.
Pese a que es bien sabido que su calendario se ha
convertido en un fenómeno de culto para el mundo
gay, Pazzi negó cualquier tipo de intención en ese
sentido. "¿Qué tiene que ver? Mi objetivo jamás fue
ése", dijo. "No es mi culpa que los muchachos
jóvenes puedan gustar, y tampoco creo que deba
verse mi trabajo bajo el fenómeno de la vanidad,
sino que debe considerarse como algo que pone de
manifiesto la importancia de Roma en el mundo
católico", agregó.
Al destacar que su creación tampoco es una
iniciativa oficial del Vaticano, Pazzi admitió que
recibió algunas críticas desde los palacios del
Oltretevere, donde se consideró que era "quizás
inoportuno" el uso de la sotana. "Para mí, en
cambio, la sotana da un toque de clase",
consideró.
Pazzi, de 48 años, confirmó que su almanaque -que
en esta capital cuesta seis euros, pero en Venecia,
siete, y si se compra por correo, diez- es un gran
éxito. De los 45.000 ejemplares que hizo en 2007,
saltó a 70.000 para el 2008. Además, su creación
también puede adquirirse en Londres, así como en
Estados Unidos, donde hasta hizo una edición
especial "para el gusto norteamericano".
-¿La ganancia que saca tiene algún fin
caritativo?
-No, es un ingreso para mí.
-¿Usted es creyente?
-Sí, lógico, pero no soy fanático.














