Luciana Salazar arrasa en el teatro Mar del Plata con su obra “Cristina en el país de las maravillas”
(Noticiascadadía/Agencias).- El debut de la obra
“Cristina en el país de las maravillas” se realizó
ayer en Mar del Plata a sala llena y consiguió una
importante aprobación del público, quien ovacionó
las destrezas musicales de Luciana Salazar, el
humor de Antonio Gasalla y la actuación de Nito
Artaza.
El espectáculo, que se realiza en el Teatro Mar del
Plata, comenzó a las 22.30 con un monólogo donde en
todo momento se ironizó a la figura de Moria Casán
y Miguel Angel Cherutti.
Luego, apareció es escena Antonio Gasalla,
caracterizado en su genial personaje "Bárbara Don't
Worry" quien también realizó un monólogo junto a
Nito, al mejor estilo, de la nona en el programa de
Susana Giménez, informó
Primiciasya.com
Además, mediante su monólogo, el artista se refirió
a Moria Casán, y no faltó la obligada mención hacia
la "piscina" de la diva y los conflictos que ésta
le hubo originado meses atrás. Asimismo, el
personaje que Gasalla encarnó para el deleite del
público, se mofó de Artaza en sus políticos
intentos, atreviéndose, además, a la evocando
tácita sobre sus antiguos asuntos amorosos con
Cecilia Milone.
Por su parte, Luciana Salazar deslumbró con un
musical de un alto despliegue escenográfico, con
pluma incluida. Luego vino un sketch de piratas en
donde Nito y parte del elenco volvieron a lucirse
sobre las tablas. Alberto Bianco, ejecutó el piano
y cantó junto a Luciana Salazar. Pudo apreciarse el
destacado trabajo vocal de la rubia sobre el
escenario, en compañía del eximio pianista.
Tampoco faltó el monologo en el que Nito mezcla
actualidad y política, con todo lo que tiene que
ver el mundo del espectáculo.
Dentro de la gama de las imitaciones de Artaza,
desfilaron maravillosamente Adrían Suar y Serrat. Y
por si aquello fuera poco, en un momento del show,
a través de la pantalla gigante emplazada sobre el
escenario, apareció Jorge Rial presentando una
destacada imitación de Alejandro Sanz.
El cuadro principal de la obra lo realizó Luciana
Salazar. Dicho cuadro gozó de un alto contenido
circense donde la despampanante blonda desplegó una
importante destreza física realizando varias
acrobacias.
Antes del final y ovacionado de pie por el público,
Antonio Gasalla ingresó al escenario vestido de sí
mismo descollando con un monologo que podría
caratularse como de cierre del impresionante
espectáculo.











