Más de 500.000 personas se manifiestan contra la política de cesiones del Gobierno ante ETA y su entorno
Ortega Lara, Mayor Oreja, Rosa Díez o Albert Rivera entre los asistentes
(Noticiascadadía).- El centro de la capital de España ha sido de nuevo el escenario de una multitudinaria manifestación de apoyo a la Asociación de Víctimas del Terrorismo(AVT) y de su presidente, Francisco J. Alcaráz, procesado por la Audiencia Nacional. Miles de españoles con bandera en mano han exigido al Gobierno el cese de las negociaciones con ETA y la ilegalización inmediata de los partidos políticos afines a la banda terrorista.
Aunque la marcha arrancaba a las 17:00 horas, desde mucho antes las calles comenzaban a llenarse de gente que, bandera y pancarta en mano, buscaba el mejor sitio. Desde la madrileña plaza de Chamberí –primera de las cabeceras– y la glorieta del pintor Sorolla –segunda– las calles se quedaron pequeñas para acoger a las cerca de 550.000 personas que abarrotaban el recorrido hasta la plaza de Colón. Ésta era la cifra que ofrecían desde la Comunidad de Madrid, muy distinta a la dada por la Delegación de Gobierno, que cifraba la asistencia a la marcha en apenas 200.000 personas.
La primera de las pancartas, con el lema «Por un futuro en libertad», estaba custodiada por las víctimas de la banda terrorista, entre las que se encontraban el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, Ortega Lara, Teresa Jiménez Becerril (hermana de Alberto Becerril, asesinado en 1998) y María Jesús González (madre de Irene Villa).
También se encontraba un nutrido grupo de miembros del Partido Popular y de concejales vascos, entre los que destacaban el secretario general, Ángel Acebes; el portavoz en el Congreso, Eduardo Zaplana; el eurodiputado Jaime Mayor Oreja; la presidenta popular en el País Vasco, María San Gil; y la alcaldesa de Lizarza, Regina Otaola.
Junto a ellos también acudieron el líder de Ciutadans, Albert Rivera, y la portavoz de UPD, Rosa Díez.
El nombre más pronunciado durante toda la tarde fue el del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Fue él quien se llevó las críticas, quejas e insultos en forma de gritos de «Zapatero jódete, aquí estamos otra vez», «España merece otro presidente» o «Zp, dimisión»; y pancartas con mensajes como «Yo no voto a ZZ».













