Pam Anderson, que el 1 de julio cumple 40 años, sigue siendo la reina de las pin-ups
Recién divorciada y con otro novio, ha presentado en Cannes su nueva película autoparódica 'Blonde and blonder' y promete no dejar de darnos buenas razones para seguir idolatrándola
(Noticiascadadía/PL).- Es el cuerpo que ha
protagonizado más sueños masculinos (y bastantes
femeninos) en los últimos tres lustros. Su
desmesurada belleza decora grasientos talleres
mecánicos e ilustra carpetas de adolescentes
acneicos. Seguro que gran parte del disco duro de
tu ordenador está dedicado a ella. Pamela Anderson
es la mujer definitiva y, a los 40 años, vuelve a
estar en el mercado.
Explosiva, sensual, salvaje, irrepetible. Pam, ese
huracán canadiense que llegó del frío para calentar
a dos generaciones, vuelve a ser el centro de todas
las miradas, y no sólo por sus vertiginosos
escotes. Si el pasado verano tuvimos triple ración
de bodorrios a su costa, ahora ha confirmado su
divorcio del rockero Kid Rock tras sólo cuatro
meses de matrimonio y más de tres años de noviazgo
plagado de altibajos.
18 años de leyenda
La vida sentimental de Pam tiene más altibajos
que curvas su propia anatomía. En 1989 comenzó su
leyenda, casi de casualidad, cuando asistió a un
partido de rugby y su rubia melena apareció en
todos los videomarcadores. El público estaba más
pendiente de ella que de los touchdowns de su
equipo y, como es lógico, salió ovacionada del
estadio. Un publicista muy astuto (me consta que no
fue Risto Mejide) le ofreció protagonizar un
anuncio de cerveza y Pamela Anderson no tardó en
convertirse en la nueva musa de las curvas
catódicas.
No sabemos si cuando comenzó creía que un cameo
significaba meterse en la cama del director para
conseguir un papel, pero logró aparecer en la serie
de culto ’Matrimonio con hijos’ y ’Un chapuzas en
casa’, siento este el único dato destacable de ese
engendro protagonizado por el supuesto cómico Tim
Allen. Su todavía compacta belleza se mostraba con
todo su esplendor en los desplegables de Playboy,
hasta que un tal David Hasselhoff, con pelo en
pecho, metiendo tripa y sin su coche fantoche, la
escogió para sustituir a Erika Eleniak en ’Los
vigilantes de la playa’. Pam levantó algo más que
los índices de audiencia y logró que una serie tan
plana y edulcorada se emitiese en más de 140
países, muchos de los cuales descubrieron la
gravedad gracias a esas interminables carreras de
la explosiva vigilante en slowmotion. “Convertirse
en un mito erótico es divertido�?, dijo
entonces.
Sexo, más sexo y cintas de
vídeo
En 1994 intercalaba la grabación de la serie con
alguna película de serie B, además de varias
visitas al cirujano plástico para aumentar su
volumen pectoral. También era habitual verla en
conciertos de rock. En uno de ellos conoció a Bret
Michaels, frontman del grupo Poison y su primer
novio rockero conocido. Al intérprete de ’Every
rose has its thorn’ también le gustaba grabarse en
vídeo mientras se lo montaban, pero Pam se cansó
pronto de él y apenas duraron unos meses. Su
sustituta en las noches de Bret fue la actriz porno
Janine Lindermuller, que, cuando lo dejaron, se
desencantó de los hombres y se dedicó únicamente al
cine lésbico (algo que no dice mucho a favor del
rockero Michaels). Si véis su imagen en la
actualidad, es casi tan deplorable como la de Axl
“cara de botox�? Rose.
Pamela, siempre fiel a su criterio, optó por
intentarlo con el alocado batería de Mötley Crue,
Tommy Lee. Todos nos preguntamos cómo un tipo tan
feo como él había conquistado a dos bombas de
relojería como Heather Locklear (la Amanda de
’Melrose Place’) y Pam, hasta que vimos su vídeo
porno casero y descubrimos la única parte de su
cuerpo que no está tatuada. El primer encuentro
tuvo lugar en Nueva York cuando Tommy se acercó a
ella y, literalmente, lamió su cara. Un
flechazo.
Juntos formarían una pareja de lo más destroyer,
haciendo gala de sus mutuas adicciones al sexo, los
excesos y las fiestas nocturnas. Pam también es
adicta a las bodas inusuales, y con Tommy se casó
en una playa de Cancún luciendo un minúsculo bikini
blanco que daba poco lugar a la imaginación. Menos
ostentosa pero más interesante que la boda de
Farruquito.
Antes, los dos habían pasado una temporada en Las
Vegas, donde el batería se paseaba por el salón
principal de los casinos vistiendo únicamente la
ultraceñida ropa interior de ella. Escenas tan
idílicas como esta (y otras que seguro has visto en
Internet) dieron paso a su guerra particular, con
un fuego cruzado de declaraciones sobre malos
tratos, peleas por sus dos hijos en común y
discusiones en público bajo el efecto de todo tipo
de sustancias.
No sabemos si estas broncas eran síntoma de una
crisis real o, simplemente, les servían para
reconciliarse después y hacer las paces con una
dosis de sexo. “El cuerpo de una mujer desnuda es
más bello que el del hombre, pero no puede
compararse con una buena penetración. Es algo
fantástico�?. En una entrevista declaró que sus
hijos, Brandon y Dylan, sólo conocían a su padre
colocado, algo que Pamela debería suponer al
casarse con una rock-star y no con el presidente de
la Conferencia Episcopal.
Mi rollo es el rock
Tras el fiasco del film ’Barb wire’,
Pamela colgaría su bikini rojo de vigilante para
siempre y se enfundaría unos pantalones de cuero
negros para protagonizar la serie ’VIP’, un
vehículo de lucimiento absoluto ambientando en el
Hollywood más glamouroso, donde daba vida a una
guardaespaldas de famosos especialista en buscar
pelea y más eficaz que Kevin “cara de palo�?
Costner. Corría el año 2002 cuando se le atribuyó
un romance con el supermodelo Marcus Shekenberg,
hasta que otro bad boy se cruzó en su camino: Kid
Rock.
Alter ego de Bob Ritchie, Kid triunfaba en Estados
Unidos con su disco ’Cocky’, sus pintas de chico
conflictivo y su carácter deslenguado. En una
entrevista soltó que Radiohead eran unos amargados
y sus discos aburrían soberanamente, llamó
“putilla�? a Britney Spears (cuando la inglesita no
conocía a Paris Hilton y aún se jactaba de ser
virgen) y confesó haber compartido días de vino y
nieve con Eminem.
El encuentro Kid-Pam tuvo lugar en Kentucky, cuando
en un evento deportivo ella se puso a andar a
cuatro patas imitando a un perro hasta llegar al
asiento de Kid Rock para lamerle la cara. Con sus
turgentes pechos a la altura de la nariz, nadie
puede decirle no a Pam, que utilizó una técnica
similar a la que Tommy Lee empleó con ella: el
lametón en la cara. No intenten hacerlo ustedes,
por si acaso.
Infernal affairs
La relación entre Anderson y Kid Rock ha sido
turbulenta de principio a fin. En 2002 cortaron, y
unos meses después se reunieron para anunciar que
estaban mejor que nunca y que había planes de boda.
“Sí, me vuelvo a casar. Ha sido todo muy repentino,
pero muy meditado a la vez. La verdad es que pasé
demasiado tiempo criando sola a mis hijos, triste y
frustrada sexualmente. Estaba esperando un milagro
como este�?.
Está claro que a Pam le ponen los tatuajes, y Kid
afirma tener tantos como Lee, excepto en una parte
de su cuerpo porque (según él) no habría suficiente
tinta. Los dos músicos mantuvieron algunos piques
sobre el tamaño de su miembro que recordaron al
existente aquí entre los ex ’GH’ Gustavo y
Ness.
Aunque para tamaños, Ron Jeremy. La bigotuda
estrella del porno ochentero es amigo personal de
Kid Rock (pudimos verle en su clip ’Cowboy’) y fiel
compañero de juergas. Cuando el músico se
comprometió con la actriz, fue el bueno de Jeremy
quien se agenció todas las groupies. A Kid no le
importó: Pamela era la groupie que Los Pecos
siempre quisieron tener. “Si él está de gira, me
gusta subir al escenario para animar al público. Si
estamos lejos, mantenemos sexo telefónico varias
veces al día�?.
Resurgir mediático
Paralelamente, en el plano profesional, la
supervixen pareció resurgir y nos deleitó
con un registro más cómico en la teleserie
’Stacked’. Además, era una invitada
habitual al caliente programa de Howard
Stern.
En verano del 2006, Kid y ella se embarcaron en una
gira de ceremonias nupciales al puro estilo
rock-tour, con tres fechas. La primera fue en julio
a bordo de un lujoso yate cerca de Saint Tropez,
donde el fotógrafo Stephen Wayda realizó los
primeros reportajes de Pam para Playboy. El 3 de
agosto hicieron lo propio en una mansión de Beverly
Hills y cerraron el 17 del mismo mes en Nashville,
la cuna de Rock.
Tres bodas para poco más de tres meses de
matrimonio. Parecía que Pam había sentado la cabeza
definitivamente, incluso se habló de embarazo, pero
el 27 de noviembre anunció su separación tras haber
sufrido un aborto espontáneo. Al mismo tiempo, se
estrenaba ’Borat’, donde se interpretaba a sí
misma.
Este mes la rubia cumple 40 años. Y está libre de
nuevo.


































