Presentar "Una vida agónica" es un homenaje a Haya, afirma Chang-Rodríguez en la presentación de su libro en Nueva York
Discurso de Chang-Rodríguez en la presentación de su libro
(Noticiascadadía).- Señores Embajadores Ántero
Flores Aráoz, y Helí Pelaez, profesor Martín
Poblete, Sr. Juan Blas Delgado, señores miembros
del servicio diplomático, colegas universitarios,
damas y caballeros.
Agradezco sinceramente los generosos comentarios
de quienes me han precedido en el uso de la
palabra. Gracias a todos por su presencia en este
auditorio. En su momento le agradecí al Dr. Eduardo
Lago por su mensaje grabado y al Presidente Alan
García Pérez por presentar mi libro en el Congreso
de la República Peruana en agosto pasado, tal como
hemos visto en un DVD al comenzar este
acto.
En esta oportunidad, deseo resumir la génesis de
Una vida agónica. El libro se basa en pesquisas
realizadas en bibliotecas de las Américas y Europa
por varias décadas. La tarea se intensificó durante
y después de mis conversaciones con Víctor Raúl
Haya de la Torre, especialmente después de nuestras
pláticas en Roma, Florencia y Venecia y en Lima.
Nuestros diálogos me ayudaron a comprender mejor
por qué su ideología es apreciada
internacionalmente y cómo el creador del aprismo
poseía una especial manera de armonizar lo político
con lo ético. Varios escritores me alentaron a
concluir el proyecto y ofrecieron su apoyo decidido
y entusiasta, particularmente Robert J. Alexander,
Fredrick B. Pike, Germán Arciniegas, Frances R.
Grant, John A. Mackay, Roger Baldwin, Martin S.
Stabb y Arthur Schlessinger, Jr., mi colega en la
Universidad de la Ciudad de Nueva York y en la
Asociación Interamericana por la Defensa de la
Democracia y de la Libertad.
He escrito este volumen con el propósito de
contribuir al mejor conocimiento de la historia de
las ideas en Latinoamérica. El libro muestra la
vigencia del pensamiento aprista; se ofrece,
asimismo, como una valoración de este ideario, a
menudo distorsionado tanto por panegiristas como
por detractores. Espero que coadyuve a la
comprensión de por qué las tesis políticas y
culturales de Haya de la Torre han perdurado en
nuestra era de globalización, caracterizada por la
mayor movilidad del capital financiero, la
consolidación de la economía de mercado que
debilita la diversidad cultural e impone una
homogeneización universal, protectora de los
intereses de las potencias hegemónicas. En Una vida
agónica, me he esforzado por mantener absoluta
objetividad al resumir el verbo y la acción de
Víctor Raúl Haya de la Torre.
Dedico el primer capítulo a “La revolución inconclusa”, gesta iniciada por los fundadores de la República peruana. Estudio las fuerzas en juego en el siglo XIX e identifico los rasgos socioeconómicos que permitieron la consolidación de la oligarquía, la adquisición de fortunas a expensas del erario nacional y la difusión de intereses egoístas. A continuación, me ocupo de “Tiranías oligárquicas y gobiernos populistas”, donde analizo la desintegración social conducente a la derrota peruana en la Guerra del Pacífico (1879—1883) y sintetizo los diversos regímenes militares y administraciones civiles impuestos por golpes de estado o emanados de cuestionados sufragios electorales.
En “Anarquistas, marxistas, heterodoxos y
apristas”, evalúo los escritos de quienes
divulgaron el pensamiento acrático, precursor del
marxismo y del aprismo en mi patria. También
explico cómo la proposición aprista es cismática
del marxismo.
En el capítulo “Una vida agónica”, justifico el
título del volumen y aclaro cómo para calificar la
lucha permanente del pensador peruano, me valgo de
un término empleado por Miguel de Unamuno en su
libro de ensayos La agonía del cristianismo (1925).
En Haya de la Torre fue evidente el incansable
quehacer político, excepcional talento organizativo
y especial habilidad para sistematizar sus ideas.
Cuando doy cuenta del desenvolvimiento de su
doctrina, identifico la influencia de Manuel
González Prada, José Vasconcelos, Romain Rolland,
los fabianos socialdemócratas, Harold Laski, el
antropólogo Bronislav Malinowski de Oxford y, sobre
todo, de Albert Einstein en Berlín. Conocer su
influencia en Haya nos ayudar a calar en el
trasfondo ideológico del aprismo.
La tercera parte, “Imagen de una huella”, reúne
las mejores fotos procedentes tanto del archivo de
Alberto Vera La Rosa, ex Ministro de Industria del
Perú, como de otros archivos. Sus respectivas
leyendas fueron redactadas por Tito Livio Agüero
Vidal y el mismo Vera La Rosa. Ellas explican el
contexto y el período histórico.
“El APRA y el Partido Aprista Peruano”, la
cuarta parte, se concentra en los programas máximo
y mínimo de las dos organizaciones hermanas, a la
vez que resume el derrotero de la evolución y
difusión de su ideología. Muestro aquí cómo Haya,
pensador heterodoxo del marxismo, estructuró un
partido multiclasista (proletariado, campesinado y
clase media), bien organizado y disciplinado, al
cual dotó de un programa para cimentar los pilares
de un gobierno auténticamente
democrático.
En la quinta sección, dedicada a “Identidad e
integración”, discuto la indispensable
identificación nacional en la integración
latinoamericana, implícita principalmente en los
libros liminares El antiimperialismo y el APRA, de
Haya, y Pueblo-Continente, de Antenor Orrego. En el
capítulo siguiente, “La tesis del Espacio-Tiempo
Histórico”, reflexiono sobre esta base filosófica
del aprismo. En la parte final, “Vigencia del
pensamiento de Haya de la Torre”, resumo mis
conclusiones sobre tan importante tema. Se ve ahí
cómo el ideólogo del APRA diseñó la teoría de la
dependencia, puesta en boga por los científicos
sociales brasileños y del Cono Sur de la CEPAL en
los años 50 y 60. La visión profética de nuestro
personaje nos mostró la futura Unión Europea y la
caída del muro de Berlín con todo su simbolismo y
soporte ideológico; sin embargo, no interpretó este
último acontecimiento como el fin de la historia
sino como el comienzo de una nueva era.
Contradiciendo a los precursores del vienés Karl Popper (1902-94), Haya sostuvo que la historia no se puede predeterminar. Sin embargo, el pensador peruano amplió el radio de acción de la relatividad del mundo científico al universo de las ciencias sociales, adecuó su propuesta revolucionaria a Indoamérica y recalcó la democracia funcional, el cooperativismo y la integración, a sabiendas de que los sistemas políticos no son permanentes por ser susceptible a la evolución del tiempo y la realidad.
Constatamos, igualmente, que varias de las
supuestas herejías de Haya, combatidas antes por
los jerarcas estalinistas, terminaron siendo
abrazadas por algunos dirigentes
adversarios.
El fundador del aprismo falleció hace veintiocho años y las batallas que inició, como las de don Quijote, todavía se libran en el pueblo-continente latinoamericano, ansioso de obtener los objetivos de su revolución inconclusa. La presentación de este libro esta noche es en gran parte un reconocimiento a uno de los más destacados ideólogos de la izquierda democrática latinoamericana.
Muchas gracias a todos ustedes por este homenaje al fundador del aprismo.















