Requerimientos para ser una figura del toreo
Es indispensable que tus triunfos los refrendes tarde a tarde, no con orejas y rabos cada que torees
(Noticiascadadía/Nuestro Jaén).- Aparte de un
valor a toda prueba y de que por tus venas corra
arte en vez de sangre, necesitas que tu
honestidad sea tan grande como tu valor y tu
palabra sea tan poderosa como tu arte.
Es indispensable que tus triunfos los refrendes tarde a tarde, no con orejas y rabos cada que torees, sino con la honradez necesaria para hacer todo lo que puedas para alcanzar el éxito aun cuando las condiciones sean adversas, ya sea por el clima o las condiciones del toro.
Si ya has logrado un lugar en la fiesta,
mantente allí con la frente en alto y dando la cara
sean quienes fueren tus alternantes, no te puedes
permitir caer tan bajo como para boicotear toreros
por la simple y llana razón de que no luzcas tan
bien o pudieran darte la pelea durante la corrida,
el puesto que ostentas lo tienes que defender sea
quien sea tu alternante.
Si quieres condicionar el ganado que has de torear
y las condiciones antropomórficas de los
bureles que te hayan tocado en suerte, entonces
estas defraudando a tus seguidores y corrompiendo
tu profesión el toreo verdad, requiere y necesita
al toro de verdad con el peligro inminente que este
trae en su sangre, la casta y el trapio no son un
peligro para ti tan grande como la falta de estos,
el toro de verdad te da un sitio de verdad.
Deja que la suerte designe el lote que has de
torear en cada corrida no te arropes en el sitio
que ostentas para escoger los toros sobre tus
alternantes respeta el lugar que ellos tienen, como
colegas tuyos merecen respeto y el respeto es algo
de hombres. Recuerda que si tu los menosprecias
estas haciendo lo mismo con tu profesión.
Cada que te vistas de torero… piensa en lo
afortunado que eres al poder
hacerlo, recuerda que hay miles detrás de ti que
teniendo tu valor y, quizá, tu arte, no tienen, o
tuvieron, la surte de la que tu gozas y se
conforman solo con verte… y mas atrás habemos
millones que al carecer de ambos nos
conformamos con ir a verte hacer lo que nosotros
realizamos, solo cuando soñamos.














