¿Será que la milenaria profecía Maya se está cumpliendo? [1]
Por Bernardo Caamal Itza[2]
(Noticiascadadía).- Con los primeros rayos de la
luz del yuum k’íin (sol) de esa fría mañana del 20
de diciembre de 2007, pude observar que las plantas
de tahonal (Viguiera dentata var. heliantoides)
están por florecer, ya que cuentan con innumerables
botones florales, mismas que embellecen los lados
del tramo carretero que comunica Mérida-Tizimín y
la de Mérida-Peto. Quienes la conocen, saben que es
una de las plantas melíferas que producen abundante
néctar en ésta época del año -que aunque no es nata
de éstas tierras-, es apreciada por muchos
apicultores Mayas quienes fincan en ella sus
esperanzas, mientras se inician la floración de
otros árboles, como el Xpereskuch, dzidzilche,
jabín, entre otros, que siempre le impregnan sus
características a la miel de la península de
Yucatán.
Seguro estoy que muchos apicultores, desean que los
botones florales del tahonal, no sean afectados por
el frío y las torrenciales lluvias –ésta última es
rara en ésta época del “Xaman K’aan” ó cuando
llegan los vientos fríos del norte-, para que fluya
el néctar y sea recolectada por las abejas y
posteriormente sea cosechados por el productor y
con su venta apoye la endeble economía
familiar.
El tahonal de Yucatán en este año floreció
exitosamente durante la última quincena del mes de
diciembre, enero y hasta los primeros días del mes
de febrero, mientras que la quintanarroense aun
esta en plena floración; el clima fue el idóneo
para que este tipo de plantas dieran una abundante
floración, aunque los apicultores reportan que en
las colmenas no hubo entrada de abundante néctar, y
esto repercutió al cosecharse la miel, inclusive en
estos días hubo quienes están alimentando con
azúcar a sus abejas.
Por otra parte, las personas que llevan el registro
del Xook K’iin (cabañuelas), el 2 de enero fue la
fecha en que se registro un intenso frío y cayendo
algunas lluvias el 14 de enero en la región sur de
Yucatán, y de nueva cuenta Chaac (dios de la
lluvia) fue benévolo con intensas lluvias durante
los días 6, 7, 8, 9 y 10 de febrero pero sin
uniformizarse por todas las regiones del estado,
porque todavía para éstas fechas, pasando por las
serranía del “PUUC”, es notorio los inicios de la
sequía por este lado.
El clima favoreció a la fruticultura local en los
primeros 40 días del año 2008, porque permitió que
las flores del mango y el aguacate se tornen en
frutos, aspecto observabable en todo el estado de
Yucatán, mientras que en Quintana Roo, estos
mismos frutales apenas se encuentran en botones
florales, y en el caso de la región de los “Chenes”
en Campeche, éste tipo de frutales es
observabable en sus ramas algunos frutos
entremezclados con botones florales, de todas
formas esto genera y abriga esperanzas de su
próxima producción a darse en los próximos
meses.
El año que apenas concluyó, fue notoria en una gran
parte del sur de Yucatán, la presencia de ciertos
pájaros, como el tucán y algunos monos que se han
refugiado en las manchas de monte alto que se
encuentran en el municipio petuleño. En cuanto al
maíz, algunos campesinos de Peto nos informan que
sus cosechas prácticamente fueron consumidas por
una gran cantidad de tejones; la presencia de este
tipo de animales nos indican que persisten aun
algunos efectos del huracán “Dean”, ya que éstos al
no encontrar alimento y cobijo, emigran a otros
lugares que les permita sobrevivir; en este mismo
tema, la zona devastada por el meteoro ¿En que
condiciones estará?. Pues recorrer estos lugares,
si uno viene transitado por la carretera Peto
(Yucatán) a José Maria Morelos y Chetumal (Quintana
Roo), es posible observar muchos árboles se
encuentran apilados entre sí y los pocos que se
quedaron de pie, apenas se van cundiendo de nuevas
hojas y ramas, mismos que es posible constatarlo en
la franja que se encuentra entre la altura de la
comunidad “Valle Hermoso”-cercano a la comunidad de
chunhuhub a Chetumal. Esta grave perturbación
ocasionada de manera natural e indirectamente por
los efectos del cambio climático ocasionados por el
hombre, impacto gravemente a la flora y la fauna de
estos lugares, el peor de los casos es no entender
este tipo de señales que nos envía la
naturaleza.
De esta forma los productores que se encuentran en
los limites de las zonas afectadas por “Dean”,
resienten sus efectos al registrarse la incursión
de muchos animales silvestres en sus milpas; pero
el problema no ahí termina, porque desde hace casi
20 años en que la península de Yucatán es
frecuentando por los meteoros, luego durante este
lapso de tiempo, plagas y enfermedades en los
cultivos se han incrementando y se ha especializado
en este renglón, lo que repercute directamente en
los costos de producción, y, sí ha esto le sumamos
los efectos directos del mercado internacional con
respecto a sus productos, y además, los efectos
multiplicadores de los medios masivos de
comunicación al estandarizar “una nueva cultura de
consumo”, promueven nuevos modelos de convivencia
entre la gente, alimentación y de igual forma
sucede con las enfermedades que aparecen
relacionadas con el Sida, Diabetes, colesterol y
los efectos directos del alcohol y de las drogas.
En general esta suma de factores es adoptada por la
nueva generación de Mayas, y mismos que al no estar
cercano a sus padres y abuelos, van abandonando a
la par el idioma autóctono y todo lo relacionado a
“lo Maya”. Con esto es posible palpar los primeros
efectos de la migración interna de las comunidades,
ya que no solo altera sus propias actividades y del
binomio religiosidad indígena y milpa sino que
paulatinamente se van diluyendo y entremezclando
con “una nueva forma de vivir” que se practican en
los centros urbanos.
Los niños mayas, son apartadas de su cultura por un
modelo educativo ajeno a su cosmovisión, en cuyo
sistema sólo es alentando el individualismo y
carreras con perfil profesional que difícilmente le
propicie su retorno a su lugar de origen, y con
esto se va acentuando la migración y la
desaparición de las comunidades que se fundaron en
los años 40’s y cuyos moradores terminaron viviendo
en las ciudades por donde encontraron empleo, como:
Mérida, Cancún, Chetumal ó finalmente decidieron ir
a trabajar en los E. U.A, y esto de alguna forma
incide a que las familias se “fuesen dividiendo” y
lo único que los une es el teléfono, el email y las
cartas, y su separación, dependerá de la estrecha
vinculación familiar que tengan, de todas formas
esta lejanía tiene sus efectos directos en los
hijos, y de ahí se derivan nuevos problemas
familiares y comunitarios.
Ahora con la sombra que se avecina de la recesión
económica del vecino país del norte y por otro,
enterarnos de la constante deportación a México de
muchos paisanos, sus consecuencias estarán por
observarse en las regiones en donde nos
encontremos, sólo para ejemplificar, si
consideremos el caso de Peto, Yucatán - como parte
de una muestra de lo que pasa en otros lugares de
la región-, la gente de sus 32 comisarías, dicen
que “casi no hay empleo” en la Riviera Maya,
y de estos lugares, Timul, es la única excepción
porque su gente trabaja por medio de “familias
nucleares” mismas que al especializarse en el
cultivo del chile habanero (picante próximo a darle
su denominación de origen) demandan mucha mano de
obra de la gente de Peto y Tahdziu, y esto los hace
diferentes a los otros que continúan realizando
actividades poco rentables.
Pero la mayoría de la gente de las comunidades
sureñas “están al día” (al no contar con los
recursos económicos suficientes para solventar los
diversos gastos que se generan en la familia),
muchos saben lo que significa vivir bajo éstas
condiciones, y sobre todo, cómo afrontar cada unos
de éstos momentos y simultáneamente cómo hacer uso
de los ancestrales conocimientos ó recordar esos
sabios consejos de cómo hacer producir la tierra y
de igual forma su reproducción en nuestra
vida.
Entonces el cultivar innumerables especies
vegetales en sus cementeras, el aplicar los
antiguos principios mayas en la practica de la
agricultura, saben lo que significa acoplarse de
acuerdo al temporal lluvioso y la canícula, por ese
motivo cultivar el xmejen naal (Maíz de ciclo
corto) ó el xnuuk naal (maíz de ciclo largo) tienen
claro que el sembrar una gran diversidad de
cultivos en este mismo lugar, le garantiza obtener
sus alimentos durante casi los 10 meses; pero el
hacer uso de este tipo de conocimientos, tiene un
enorme significado para cada uno de los hijos del
mayab, porque no sólo finca en ella la base de su
alimentación, sino que le permite reproducir a
diario su cultura y los va heredando a sus
hijos.
Pero ¿Dónde están los Mayas?, ¿Será que es posible
visualizarlos por la forma en que practican la
agricultura, uso del monte, idioma,
alimentación, religiosidad ó en los centros
arqueológicos?. ¿Pero que pasa con esta cultura?
¿Quien sabe más de ella?, será que uniformizando su
alfabeto es posible que “los Mayas” puedan
comunicarse y realmente funcione el “Kuxan suun”
(la soga viviente) ó con ello poder publicar
múltiples libros ó organizar cursos-taller que
permitan que unos cuantos “mayistas” continúen
gozando de sus privilegios de ser los únicos
portadores de la “verdad” sobre esta gran
cultura.
¿Dónde esta el mayab? En alusión a lo que significa
ser Mayas; de esto recuerdo a un viejo amigo que al
cuestionarme, me decía: Cuando duermes ¿Sueñas en
maya? u otros decir: “le platicas en maya a tus
hijos”; “le enseñas a ser cómo Mayas”; lo que dices
¿Realmente lo practicas?; sigues los usos y
costumbres de los abuelos: cómo el interpretar los
sueños, el canto de los pájaros, insectos, entre
otros; el culto a “Yuum Ch’aac (ofrendar a los
dioses de la lluvia); ¿Te desparasitas con las
plantas medicinales antes de la temporada en que se
mueve el “tzab” (pléyades) y la “canícula”; ¿Sigues
las indicaciones de bajarte la “bilis”? ó que te
masajeen el cuerpo cada 6 meses, ¿Siembras bajo los
efectos lunares?; a tus hijos le inculcas a que
aprendan diversas actividades para que no tengan
problemas en cuanto al trabajo y le facilite su
inclusión a la sociedad donde le corresponderá
vivir.
Otros dirán ¿Cómo llevar el “desarrollo” a los
Mayas? y sobre todo ¿Cómo organizarlos para que
hagan sus empresas y produzcan de acuerdo a las
exigencias del mercado para que no sean tan
“pobres”, porque el no saber leer y escribir, dudo
mucho que ellos posean esos conocimientos de
aquellos mayas que construyeron esta séptima
maravilla del mundo moderno, en alusión a Chichén
Itzá.
Quién tendrá la verdad entonces, ¿Qué aporte hace
la civilización maya al mundo entero?, y sobre todo
si los Mayas no hubiesen existido en Yucatán ¿Será
que es posible atraer a los turistas y florezcan
los múltiples negocios dedicados al ramo tal como
sucede hoy en día?. Ahora con la denominación de
origen del chile habanero, será que se resalte más
esta cultura prehispánica…ó por donde iniciar para
que el idioma maya, los conocimientos y la
tecnología local, incentiven el desarrollo de
acuerdo a las condiciones locales, y el Yucatán que
conocemos, vaya transformándose y hacer de ella, un
lugar propicio para vivir y poder escuchar de nueva
cuenta el nítido canto del “Bach”(Chachalaca), Yuya
(Calandria), “Ucum” (paloma de monte) y preguntarle
a la “Chich” (abuela), lo que significa cada una de
las palabras que pronunciamos a diario al hacer uso
de nuestro idioma, y ella recurra a la tradición
oral para que de nuevo le cuente a nuestros hijos,
aquellos relatos que es propio del mayab, como el
“k’ankabi ook”, “los aluxes”, “xtabay”, y a través
de ellos reconozcamos nuestra identidad, y
entendamos que todo lo que hay en la vida, pende de
un constante “equilibro” (p’iidz), de nosotros
dependerá a que se cumpla la milenaria profecía:
“Llegara el día en que el kej (venado) salte y el
k’aambul (faisán) vuele de nuevo en el mayab…”y no
será que estamos presenciando su cumplimiento, con
el reconocimiento que el mundo le da a nuestra
cultura…y la ONU al aprobar una declaración en
donde se reconocen los derechos de los pueblos
indígenas que se encuentran en el planeta ¿Será un
sueño…? y los que estamos viviendo y cobijados en
el mayab ¿Cual será nuestro compromiso para que el
idioma Maya y lo maya nos enorgullezca de ser y
formar parte de ella?...
[1] Documento que se realiza en el marco de
reflexión días previos a celebrarse el día
internacional de las lenguas maternas que se
conmemora el 21 de febrero.
[2] Comunicador indígena















