Sólo se miden hogares principales, que son en total 14,8 millones
Nuevos sistema para medir audiencias
(Noticiascadadía/TSM).- Según los cálculos de expertos del sector, los anunciantes están pagando a las grandes cadenas de televisión 190 millones de euros anuales por llegar a una audiencia que, con las mediciones que realiza Sofres –aceptadas unánimemente en el sector– está siguiendo el programa pero que, en realidad, está viendo en ese momento un partido en pago por visión, se está bajando una película de Internet o está disfrutando de un canal temático de TDT.
Aunque el consumo de televisión crece año tras año, y ha vuelto a batir su propio récord en 2006, cada vez hay más consumidores, especialmente jóvenes y con un nivel adquisitivo alto, que dedican parte de su tiempo de ocio a otras actividades. Bajarse películas de Internet o ver programación en televisión, pero a través de un PVR (Personal Video Recorder), son otras formas de consumir contenidos audiovisuales que no están controladas por los medidores de audiencia.
La conclusión es que la tecnología y los hábitos de las familias van por delante de los anunciantes, que siguen pagando porque alguien ve sus anuncios. El problema: las cadenas de televisión han tardado casi una década en ponerse de acuerdo sobre un sistema homogéneo de medición, que aunque imperfecto, cuenta con el consenso del sector y, sobre todo, de los anunciantes, que lo dan por bueno.
En este sentido, expertos como Eduardo García
Matilla, presidente de Corporación Multimedia, se
muestra partidario de introducir paulatinamente
sistemas que permitan afinar la medición de
audiencias, pero sin poner en peligro el
consenso.
Ahora, sólo se miden hogares principales, que son
en total 14,8 millones. Pero es que hay 3 millones
de segundas residencias y 330.000 bares con
televisión de pago.
Y hay Internet, y DVDs, y pronto se popularizará ver la televisión por el móvil, una posibilidad que ya ofrecen las operadoras de telecomunicaciones. A pesar de haber ampliado sus audímetros a 3.850 hogares, frente a los 3.500 de hace un años, y extenderlos a hogares con televisión de pago, lo que permite a Sofres medir lo que se ve en 86 canales, hay otros 230 canales que no se miden. La solución a este problema pasaría por hacer una medición completa de los consumos.
Ayuda de las operadoras
La proliferación de canales de pago, a través del
cable (Ono, Euskaltel, Telecable y R), de Internet
(Imagenio) y del satélite (Digital+), representa un
problema para las empresas que miden audiencias,
debido al elevado número de canales que ofrece cada
uno y las múltiples formas de disfrutarlos (pago
por visión, vídeo bajo demanda...). Pero la misma
tecnología que complica las mediciones puede
aportar también la solución.
Todos estos modos de transmisión de datos cuenta con un canal de retorno de cada hogar, lo que permite un seguimiento exhaustivo del comportamiento de los usuarios de modo automático. La colaboración de estos operadores de televisión y telecomunicaciones resulta vital para lograr el objetivo de cualquier anunciante: la medición total de los consumos de televisión, es decir, de todos y cada uno de los hogares, no sólo con encuestas como hasta ahora.
Un modelo mixto entre empresas de medición y operadores permitiría así a los anunciantes segmentar al máximo la audiencia y optimizar su inversión.











