Venta abusiva de cartas de invitación a bolivianos
Artículo de opinión de Edwin Pérez*
(Ncd/Opinión).- Las cartas de invitación,
indispensables para ingresar a España y al resto de
Europa, son vendidas a precio de oro y de manera
abusiva a quienes desean viajar antes de la
vigencia del visado para los bolivianos el 1 de
abril de este año.
Según denuncias recibidas por este corresponsal,
esas cartas llegan a costar desde 200 a 800 euros,
pero ni siquiera garantizan el ingreso de miles de
compatriotas al mes, ya que en los aeropuertos hay
permanentes devoluciones policiales por el
descrédito de ese documento.
Bolivianos “con papeles�? o europeos a cambio de
dinero ofrecen elaborar cartas ante un notario en
la que se comprometen a recibir y alojar a una
persona, a quien tal vez ni conocen, y brindarles
apoyo durante el tiempo menor a tres meses que los
visitan como “turistas�?, aunque saben que se
quedarán indocumentados por mas tiempo, con o sin
trabajo.
También hay gente que de manera solidaria y por
la buena reputación de la mayoría de los bolivianos
aceptan este procedimiento sin cobrar nada.
Con el visado, un boliviano podrá ingresar a Europa
solamente si demuestra que se quedará como turista
o si tiene un contrato de trabajo o estudio
asegurado. “Los que cumplan esos requisitos no
tienen por qué temer�?, dijo Gonzalo, un voluntario
español en Murcia.
La urgencia es tan grande, que en lugares
concurridos por bolivianos hay anuncios escritos a
mano con las frases “Urgente necesito una carta de
invitación�? o “Si necesita una carta de
invitación, llámenos al telf...�?.
Un par de personas contactadas por este
corresponsal ofrecieron la carta a cambio de 400 a
600 dólares. Uno prometía realmente acoger al
recién llegado en su casa y otro decía que
solamente ayudaba con la carta a pasar el control
migratorio en el aeropuerto “sin ningún otro
compromiso�?.
El periódico El País de España ha publicado que
cada día aterrizan en el aeropuerto de Barajas
entre 800 y 1.200 viajeros con pasaporte boliviano,
con cartas de invitación y documentos de “turistas,
cuando en realidad no lo son.
El uso arbitrario de las cartas ha provocado que
las autoridades migratorias de España, Francia,
Alemania o Italia no les den mucha credibilidad,
por lo que disponen la devolución de los
pasajeros. Hay otros que llegan sin la carta
y aun así les permiten pasar. “Todo depende del
humor de los controladores�?, dijo Sofía, luego de
llegar al aeropuerto de Barajas con más oraciones
que documentos.
VISION ESPAÑOLA
El periódico El País, uno de los más serios de
España, publicó una investigación, cuyos fragmentos
reproducimos.
Cada día aterrizan en el aeropuerto de Barajas
entre 800 y 1.200 viajeros con pasaporte boliviano.
De esa cifra, la Policía rechazan a una media
de 60. Los demás, en torno a un millar diario,
entran en España, la mayoría como turistas. El
Sindicato Unificado de Policía (SUP) afirma que
muchos de los supuestos bolivianos son en realidad
ecuatorianos, peruanos y colombianos que portan
documentos falsos e intentan aprovechar los tres
meses que restan hasta que la Unión Europea (UE)
comience a exigir visado a los ciudadanos del país
andino.
Barajas es la principal puerta de la inmigración
irregular. Más del 55 por ciento de los extranjeros
no comunitarios utiliza el aeropuerto madrileño
para entrar en España.
Otro 25 por ciento lo hace por el aeródromo de
El Prat, en Barcelona; un 5% llega en pateras o
cayucos y alrededor de un 15% por carretera, si
bien el porcentaje de estos últimos ha caído
bruscamente desde el pasado día 1, tras la
incorporación a la UE de los dos principales países
emisores de sin papeles: Rumania y
Bulgaria.
La llegada de supuestos ciudadanos de Bolivia se
ha ido incrementando a medida que se aproxima el 1
de abril, fecha a partir de la cual la UE exigirá
visado a los ciudadanos de ese país. Si durante
todo el mes de mayo
aterrizaron en Barajas 5.000 personas con pasaporte
boliviano, en octubre la cifra ascendió a 13.900, y
en noviembre se elevó hasta 14.100. A finales de
diciembre, las llegadas oscilaron entre 800 y 1.200
personas diarias, según el SUP.
Las compañías aéreas han respondido a la demanda
de pasajes con un incremento de rutas hacia España.
Cuatro de ellas mantienen vuelos directos entre
Bolivia y Madrid, según las mismas fuentes:
"Iberia, Aerolíneas Argentinas, Lloyd Aéreo
Boliviano y AeroSur". Cada día aterrizan en Barajas
una media de tres aviones procedentes de La Paz o
de Santa Cruz, la segunda ciudad del
país.
Los pasajes de ida y vuelta -la presentación de
éste último es necesaria para cruzar el control de
pasaportes del aeropuerto- pueden costar más de
1.000 euros.
Un funcionario policial traza el perfil de los
viajeros: "Son hombres y mujeres de entre 20 y 40
años, y muchos viajan con sus hijos. Suelen
declarar que vienen a hacer turismo". El SUP
considera que si los agentes destinados en Barajas
dispusieran de un poco más de tiempo, podrían
desenmascarar a la mayoría de los inmigrantes
camuflados como turistas que se quedan en España de
forma irregular cuando caduca su permiso de tres
meses: "Vienen tan poco preparados que en cuanto
les preguntas por los monumentos que piensan
visitar, ya no saben qué decir", declara un
portavoz del sindicato.
Pero los policías no disponen de ese tiempo, ya
que cada expediente de devolución consta de 14
folios y ellos emplean en torno a 70 minutos en
redactarlo. Un funcionario dedicado en exclusiva a
ese trabajo sólo podría terminar seis expedientes
en una jornada normal, de siete horas.
A los bolivianos hay que añadir las llegadas
diarias a Barajas de entre 200 y 300 brasileños y
de un centenar de paraguayos.
* Edwin Pérez U., periodista, es coordinador en Suiza del Centro de Estudios en Migraciones (CEM).










