Voluntarios de Adecco ayudan a 140 emprendedores de Ecuador a crear sus microempresas
(Noticiascadadía).- Ya han regresado de Ecuador los 20 trabajadores de Adecco y su Fundación, después de haber vivido una experiencia como voluntarios que dicen jamás olvidar. Fueron sólo 10 días, pero probablemente fueron los 10 días más intensos, interesantes y solidarios de sus vidas. Ahora, tras su vuelta, es el momento de realizar el balance de lo que significó tanto para ellos, como para los 140 emprendedores ecuatorianos participantes y el conjunto de su comunidad, este primer voluntariado corporativo organizado por la Fundación Adecco, llamado Low Cost.
Low Cost: Ayudar cuesta muy poco
Este era el lema con el que Adecco puso en marcha entre los empleados de su empresa su primer concurso de voluntariado corporativo. Los ganadores serían aquellos que presentaran el mayor número de iniciativas de integración laboral de personas con discapacidad en cualquier empresa en España, así como otro tipo de proyectos relacionados con este colectivo.
La respuesta no se hizo esperar: 200 empleados de Adecco y su Fundación se inscribieron en el concurso participando activamente con proyectos en línea con los valores de la empresa. Finalmente, 20 fueron los premiados con un pasaje en este vuelo solidario rumbo a la península de Santa Elena, en Ecuador.
¿Cuál ha sido su misión? Marta Belbís, responsable de selección de Adecco y participante del voluntariado, afirma: “Pensábamos que íbamos a dar una formación a microempresarios de la zona, pero la verdadera lección nos la llevamos nosotros. Nos enseñaron a luchar por lo que crees, a salir adelante a pesar de las adversidades y, sobre todo, a hacerlo todo con gran ilusión y con una sonrisa”.
Los voluntarios impartieron un programa de formación continua a 140 emprendedores pertenecientes a 12 microempresas de Santa Elena, cuyos contenidos estaban enfocados a diferentes áreas como RRHH, prevención de riesgos laborales, marketing y ventas, estrategia o finanzas. Para ello, los empleados de Adecco fueron preparados previamente para adaptar su experiencia profesional a las necesidades reales de formación que allí se iban a encontrar.
Santa Elena es mucho más que un precioso lugar en la costa del Pacífico. Sus playas y bosques fueron el punto de operaciones ideal para desarrollar todo su potencial profesional y humano. Según Juan Manuel Sánchez Ruiz, responsable de administración de la Fundación y otro participante del proyecto, “la gente que habita en aquel paraíso está dispuesta a darte aún más de lo que nuestra experiencia, formación y solidaridad pueden hacer por ellos”.












