Wanda Nara invitará a 120 comensales a su próxima boda
Wanda se decidió por una fiesta nada menos que en el Hotel Alvear, el 23 de mayo
(Noticiascadadía/Agencias).- Sin embargo, la
futura esposa del jugador Maxi
López señaló que el hecho de ir a vivir a
Rusia la hizo adquirir un "estilo europeo", pero
que ella sigue siendo "la Wanda de siempre".
Se acerca la hora señalada para que Wanda
Nara consagre su amor con el que ella
llama “el último príncipe azul que quedaba en el
mundo”, aunque en rigor se trate del futbolista
Maximiliano López, co-protagonista de una boda que
será –sin dudas- agitada.
Es que a juzgar por los preparativos que por estas
horas mantienen ocupada a la vedette, el amor que
nació nueve meses atrás tendrá su corolario con
todo el glamour que se merecen quienes serían los
herederos del binomio futbolístico-fashion
Mariana Nannis y Claudio Paul
Caniggia.
Sin embargo, y vale aclararlo de entrada por el
énfasis que pone al respecto la propia Wanda, ella
“no va a cambiar” por más que las “reuniones y
fiestas” europeas la lleven a vestirse al mejor
“estilo europeo” y va a seguir manteniendo “un
compromiso solidario con los chicos”.
Pero es claro que la vedette ya juega en las ligas
mayores y eso se ve, por ejemplo, en las últimas
decisiones acerca de su casamiento: “Nuestra idea
era hacer un té. Pero cuando nos juntamos con la
wedding planer(organizadora de bodas, en criollo)
-porque viviendo afuera necesitás a alguien que te
ayude-, nos dimos cuenta de que casarse pasa una
sola vez en la vida”, le contó a la revista
Caras.
Por eso, Wanda se decidió por una fiesta nada menos
que en el Hotel Alvear: “Será una boda muy
romántica. Una fiesta para 120 invitados”, dijo la
chica y explicó que “es la boda que se merece
nuestra historia de amor. Estamos muy enamorados y
felices de habernos elegido”.
Una noche muy especial, llena de
glamour
Con un vestido de Claudio Cosano, el diseñador que
eligió tanto para el civil como para la iglesia,
que transmitirá la “energía y carisma” de la
vedette, según contó el propio diseñador, Wanda
piensa dejar en el recuerdo aquel momento que
promete ser inolvidable.
El 23 de mayo se casarán por civil en el barrio de
Belgrano, y una semana más tarde, el 31, lo harán
en la Iglesia Santa Elena, en Palermo, que por
tener “mucha intimidad” conquistó a la pulposa
famosa.
En el Hotel Alvear, además de hacer la fiesta,
pasarán la noche de bodas, mientras que para el
civil ofrecerán “un té en el Palacio Duhau”.
El cambio de Wanda es evidente: ¿quién la hubiera
imaginado tomando un té cuando muchos decían que
tenía más el look de un local de comidas
rápidas?
Lo que va a tener que esperar va a ser la luna de
miel. Es que “Maxi está a pleno con la liga de
fútbol de Rusia. Pero pensamos tomarnos unos días a
fin de año y viajar a la Polinesia o a las islas
Maldivias”, un destino top para una pareja que ya
está transitando el camino al glamour.
La carrera artística puede esperar
Wanda no titubea al confesar que su prioridad en
esta nueva etapa es que “Maxi sea feliz”, por eso
no duda en dejar, aunque sea momentáneamente, su
carrera para acompañar al futbolista a Rusia.
“Quiero poner un stop a mi carrera para dedicarme a
él y a mi familia. Hoy mi prioridad es mi nueva
vida de casada y que Maxi sea feliz (…) Siempre
dije que cuando encontrara a la persona indicada
iba a sacrificar mi carrera”, aseguró la
vedette.















